miércoles, 29 de febrero de 2012

La mejor de todas

Un tímido sentimiento
me hizo ver
en el paseo lunero
que no me arrepiento
de querer querer
como sin embargo pero
no me rindo
ni me rendiré
por ver en la brisa
tu fugaz sonrisa
que sintiendo
encontraré
en el pasajero
paseo lunero...




martes, 28 de febrero de 2012

lunes, 27 de febrero de 2012

27/Feb/12


El sol brilló
Por encima de ti
La luna apareció
Por encima de mi
La luz se desvaneció
Por nuestros labios
Hasta que llegó
Lo que jamás
Soñar podrás.


viernes, 24 de febrero de 2012

SENTIMIENTOS RADIOFÓNICOS


Domingo por la mañana, resplandeciente, Raúl se levanta temprano. Esa misma mañana iba a ir a ver a su abuelo, de pronto le llama su madre para desayunar.
Está feliz, contento, como pocas veces lo había estado; se le plantea un día estupendo.
Ya han llegado al pueblo, en la puerta les espera Ramón, el abuelo, pero nada más llegar dice a su nieto que le acompañe y abre una especie de trastero que Raúl nunca en su vida había visto.
Nuestro protagonista se encuentra rodeado de las radios más bonitas que ha podido ver en toda su vida; entonces su abuelo interviene. Le dice que la radio que tiene delante, alta, fina y marrón claro, es su preferida, porque con ella escuchó una canción en su noveno cumpleaños, en 1940. Se acordaba perfectamente, en julio, un julio caluroso, pero no es por eso por lo que esa radio era su favorita, sino por los recuerdos que le traían. Aquel tiempo en el que una tarde en la calle era lo mejor que te podía pasar, aquellos momentos en los que te podías bañar en los ríos, él añoraba ese tiempo que nadie podrá recuperar pero que tampoco nadie le borrará de la cabeza.
Pero bueno, eran otros tiempos, quizás mejores, pero pasados.
Esa radio le ayudó a recordar aquel momento, cuando escuchó aquella melodía perfecta, con ese seseo que tenía la radio de entonces, y sobre todo el ambiente del que estaba rodeado: familia, amigos, seres queridos..., todos. No se podía pedir más.
Pero él no quería aburrir a su nieto con esas historias, aunque este atendía conscientemente. Lo que de verdad quería su abuelo es que al igual que, él había aprovechado todas sus tardes de juventud, lo hiciera también su nieto.
Raúl le miraba con cara de tener ese espíritu, el espíritu necesario para poder cambiar las cosas, de querer salir a la calle a gritar y no dejar que nadie se lo impidiera.
Pero volvió a oír la voz del abuelo, le dijo que se fijara en una radio, muy pequeña, blanca y estrecha, pero con una gran antena. Esta radio les llevó a París, era una radio especial, en ella se escuchaba la voz perfectamente, parecía que tuvieses al locutor a tu lado. Le contó que se la compró en los Campos Elíseos, por los que paseaba con su familia, tan feliz como estaba su nieto en ese mismo instante, y de pronto la vio, en el escaparate de una tienda antigua, en una de esas que era todo de madera y cristal, hecho a mano. Fue un regalo de su padre al cual también le gustaban las radios.
Pero en ese mismo momento Raúl le preguntó que qué hacía él en una ciudad como París. Su abuelo le contestó que eran otros tiempos, como antes le había dicho, y que en España, por aquel momento, era difícil vivir, así que toda la familia emigró 15 años a la capital francesa.
En frente de esta radio antigua y extranjera estaba otra un tanto peculiar, negra y blanca, ancha y profunda, preciosa. Ramón dijo a su nieto que la encendiera, él se creía que sonaría algo normal, algún dial, pues no. Empezó a sonar una melodía constante, que siempre decía las mismas palabras, reconoció que era alemán. Se creía que estaba rota, por eso le dio dos leves golpes, pero inmediatamente su abuelo le paró y le explicó que esa radio era de su primera novia, que casualmente era alemana. Le contó que se conocieron en España, pero ella tenía que volver a su país de origen, así que mantuvieron el contacto durante dos años y medio, más o menos, y en uno de los paquetes que se enviaban le llegó esta radio tan especial, en la que solo se oía una leve melodía, y en ella se podía traducir literalmente Nunca dejes de respirar el aire de tu vida, ya que ese aire nunca será el mismo y de él sacarás las mejores cosas y aprenderás de tus errores. Entonces el abuelo comentó que desde que se enteró que la canción decía esto, nunca se le había olvidado esa frase, también decía que debería haberla puesto en práctica más de una vez y se la volvió a repetir, dijo: Recuerda, Raúl, todos tus buenos y malos momentos porque serán los más importantes de tu vida.
Raúl pensó que en apenas tres cuartos de hora había estado en el cumpleaños de su abuelo, en la infancia, en París y Alemania. En ese momento, ansiaba escuchar más cosas sobre las radios y la vida de su abuelo.
Pero rápidamente nuestro anciano protagonista se giró y reconoció la radio que le había dado, uno de sus mejores recuerdos: desde esa radio, oyó retransmitir la final de Champions de 1956, la primera que ganó su equipo favorito, el Real Madrid. Le contó a su nieto que eso nunca lo olvidará, ni a su amigo Ramón, que gracias a él pudo oír retransmitir el partido. Raúl estaba pensando que eran muy felices para lo que tenían en esa época
Pero de pronto, Raúl se fijó en una nueva radio, una muy grande, toda ella de madera, le preguntó a su abuelo que cuál era la historia de esa radio tan grande, y este le dijo que se la compró en Barcelona con 20 años, que fue la primera vez que vio el mar. Al decir esto se emocionó y su nieto le preguntó que cuál era el motivo por el que se emocionaba.
Era la primera vez que Raúl veía que su abuelo no podía articular palabra, estaba mirando la radio fijamente, el nieto intentó hacer lo mismo pero no encontró nada extraño en la radio así que siguió viendo otras por el almacén. El abuelo le dijo que fuera al sitio donde él mismo se encontraba, le dijo que mirara la radio, pero no a ella, sino a través de ella.
-¿Cómo? Respondió Raúl.
-Mira a la pared y fíjate en la radio, yo lo veo, veo el mar con sus olas.
-¿Pero cómo va a estar el mar en una radio? Preguntó el nieto-
Su abuelo le contestó mirándole a sus ojos verdosos:
-Pronto te darás cuenta de que si tú mismo vives las cosas y los instantes de toda tu vida, los verás de otro modo.
En aquel momento Raúl se quedó estupefacto, pensando que con los años se aprende y tenía razón porque con los años se cometen muchos errores y la única forma que hay de aprender es cometiéndolos.
Raúl, con diez años, no era consciente del legado de su familia, pero descubrió varias cosas, una de ellas era que nunca perdería una oportunidad y que siempre que viera una radio se acordaría de aquel día, ese día en que su abuelo le enseñó lo más preciado que tenía: sus sentimientos.


miércoles, 22 de febrero de 2012

Poesía para ayer

Y volvió en mi
ese sentimiento
que me hizo sonreír.
La enfermedad
fueron segundos eternos
la felicidad
pensamientos alternos.
No aprendí a recibir 
tus besos
hasta que perversos
pensamientos
volvieron a predecir
lo que tenía que sentir.




lunes, 20 de febrero de 2012

Para nosotros :)

Algunas veces tienen que venir desde fuera para hacernos ver que lo que tenemos es valioso, por el simple hecho de que es nuestro. Al principio crees que no puede ser realidad, que tú n o eres uno más, y al final te das cuenta de todo lo que has perdido y ganado por ello.
Un día me dijiste que fui borde, pero que te gustaba que fuese sincero, y te debo el mundo entero por haberme formulado esa pregunta, la que todos tenemos.
Me gusta la gente que me hace pensar, que me lleva la contraria y discute. Tú me hiciste pensar, me llevé la contraria a mi mismo, y la cabeza y el corazón no pararon de discutir toda la noche.
Estoy ansioso de saber una cosa, no sé ni si quiera si leerás esto, pero siempre estará aquí. No se si te volveré a escribir, reñir o disfrutar charlando contigo.
A los dos, no nos une nada, solo una historia que hace que valores el presente. Los romanos no estaban muy equivocados con eso del CarpeDiem.
Bueno, que si lo lees solo decirte que ojalá estuvieras más cerca, pero que aún así, me has hecho sentir lo que nunca antes nadie había conseguido.
GRACIAS

ALEA IACTA EST

Porque nosotros amamos la música ;)

domingo, 19 de febrero de 2012

Bendita locura

La imaginación es como un campo abierto de noche, con las estrellas cayéndose del cielo al suelo.
Tú eres mi campo, infinito, y los besos, los abrazos, las lágrimas, las caricias, las sonrisas, y todos los momentos juntos son aquellas estrellas cayéndose de mi imaginación, al saber que mañana no te podré besar...





sábado, 18 de febrero de 2012

jueves, 16 de febrero de 2012

La imaginación

Y eso es lo peor de nosotros mismos, lo que podemos llegar a pensar, quizás cosas que jamás ocurrirán; ese es mi mayor temor, mi imaginación.



Sin ella no podría vivir, pero con ella, muero en cada sueño.


miércoles, 15 de febrero de 2012

15/Feb/12

Miré al ayer y no te encontré; me desperté y te noté en mi pecho, empecé a soñar con el futuro y conseguí ver tu mirada reflejada sobre mi sonrisa.

martes, 14 de febrero de 2012

Has conseguido que te necesite...

Hoy puede ser un día normal para todos.
Pero para nosotros no, nosotros hemos conseguido forjar con sentimientos esa misma palabra "nosotros". Empezamos muy lejos, el uno del otro, pero cada día nos acercamos un poco más, hasta que ese día tan esperado llegue, hasta que el día en que la tenga delante llegue. Ahí todo cambiará, ya ninguno de los dos estaremos al lado del otro, sino dentro, sintiendo lo que la otra persona siente.
En un principio dije que esto era algo para hacernos felices día a día, y as así, concretamente; 45 días, 1080 horas, 64800 minutos, 3888000 segundos, millones de sonrisas e  sueños.


NO SUPE MALDECIR EL PASADO Y CUANDO EL FUTURO DEL AYER LLEGÓ, TE ENCONTRÉ A MI LADO, JUNTO A MI, SOÑANDO DESPIERTO Y ACARICIANDO TU MIRADA CON MIS LABIOS...




lunes, 13 de febrero de 2012

El baúl de los recuerdos...

Los recuerdos del baúl se distorsionaron al verte, no pararon de revolverse hasta que escucharon ese amago de sonrisa provocado por tus labios, más tarde, volvieron a colocarse, pero esta vez no dejaron espacio para ti; simplemente porque tú nunca llegarás a ser un recuerdo.


domingo, 12 de febrero de 2012

12/Feb/12

Recordar el pasado hasta encontrar lo que te hicieron perder, y olvidar el futuro para seguir luchando en el presente...


sábado, 11 de febrero de 2012

Porque para siempre será esta noche.

Porque hoy no será igual.
Porque hoy la noche llegará antes.
Porque esta noche soñaré con tu perfume, labios, caricias, y los sitios más recónditos de tu cuerpo.
Porque esta noche nunca acabará.
Porque esta noche viviré en nuestro sueño.
Porque si no me dejas soñar, yo no te dejaré dormir.



Porque para siempre será esta noche.

viernes, 10 de febrero de 2012

miércoles, 8 de febrero de 2012

8/Feb/12

Espérame si te digo vete, y cuando no vea tu espalda entre las sombras; iré corriendo, me pondré delante de ti,  y me rendiré ante tu mirada...


martes, 7 de febrero de 2012

Admiración, desesperación y entusiasmo

Les admiro al principio, más tarde me desespero, y para finalizar me entusiasmo.
Les ves, tan diferentes a ti, o no tanto... pero tú nunca piensas eso. El primer síntoma es admiración, al ver que ellos siguen siendo como son, sea cual sea el entorno. El segundo, desesperación de uno mismo, por saber que hay cosas que has hecho, que por mucho que vuelvas a hacer; ya no cambiará. Por último, entusiasmo, por ellos y por mi, por ellos y por nosotros; porque con su actitud me han enseñado que ser diferente a los demás no tiene que ser lo malo, que cada uno es como es, y si eso cambia, no se le puede llamar persona.
Yo me encuentro en el medio, por debajo de los altos y por encima de los bajos, pero supongo que aunque cambien las cosas, siempre será así.


lunes, 6 de febrero de 2012

6/Feb/12

Me olvidé de la Luna, mientras te vi amanecer, en el horizonte;
cuando de nuevo llegó, me hizo recordar que soñar, es posible si lo hago a tu lado...


domingo, 5 de febrero de 2012

viernes, 3 de febrero de 2012

jueves, 2 de febrero de 2012

miércoles, 1 de febrero de 2012

Por que amores que matan, nunca mueren.

Por el precipicio de tus labios fui derramando mis lágrimas. Una tras otra, sin principio ni fin.
Sin poder ver el fin y sin poder recordar el principio, seguiré día tras día, sin perder tus labios de vista.
Ese día pasará, sin volver a pasar; pasará por tu mente y tú pasarás por mis labios, sin volver a pasar...
Sin olvidar el ayer, mi pensamiento volverá al mañana...