viernes, 29 de junio de 2012

La normalidad

Yo no quiero que me ocurra lo mismo que a los demás. Yo quiero encontrar otro modo de vivir, de respirar, de soñar.
Porque todos somos diferentes, pero siempre intentamos imitar lo que ya está creado. Yo me niego a seguir un camino, o una senda que no sea la que me dicte mi corazón, mi cabeza o nuestros besos.
Yo no busco marcar nada en la vida de nadie, pero me gustaría cambiar el método, aunque el resultado sea el mismo.
Porque, ¿Qué pasa si la normalidad se ha convertido en buscar lo diferente?
Por esa misma razón nunca he buscado lo que los demás, y mírame ahora, te he encontrado a ti, y me considero feliz y afortunado, por tener el privilegio de besarte y que se me olvide que existe un mundo más allá de nuestros besos.


jueves, 28 de junio de 2012

Mi rutina contigo

La única verdad que noto en todo esto, es el miedo a desaprovechar todo lo que por fin. el destino me ha brindado.
Solo quiero que tu sonrisa, nuestras caricias, nuestros besos y nuestra realidad se conviertan en rutina. No busco que mi felicidad dependa absolutamente de nadie, pero contigo es diferente; contigo todo es mejor.
Porque mi rutina consiste en ser feliz, en sonreír, en poder relajarme, o dormirme soñando con otro beso que me despierte.
Que si tú eres la protagonista de mi rutina, no quiero que lo cambie nadie, porque nosotros sumamos un infinito, que nunca nadie, podrá alcanzar.


Tú eres una silla :)

Mirada en la oscuridad

Quiero que me despierten tus ojos en la oscuridad, relucientes, que me guíen el camino. Quiero de todo, pero contigo, por eso necesito que no pares de sonreír, de mirar, de vivir.
Quiero que sepa que eres tú cuando me acaricien la mano, y que en ese mismo momento una sonrisa aparezca en mi cara.
Simplemente eso, no quiero más, porque ahora prefiero perder de todo, menos todos los recuerdos que formaremos en nuestra mejor felicidad.


lunes, 25 de junio de 2012

Mientras

Mientras suspiremos a la vez, mientras sincronicemos nuestros latidos al besarnos, mientras sigamos siendo únicos, mientras no perdamos la locura.
Mientras me sigas queriendo, mientras veamos lo imposible, mientras te mire y sonrías...
Mientras mienta al decirte que no te quiero, mientras nos toquemos con la yema de los dedos, mientras sigamos acariciándonos perdiendo la noción del tiempo, mientras tú sigas siendo tú, y yo siga estando loco...
...por ti.
Mientras que no perdamos todo eso, seguirá la chispa, que entre tus ojos y nuestros besos, llegará a hacerse un camino hacia el infinito.


sábado, 23 de junio de 2012

La estrella de tus ojos

Las estrellas; preciosas, luminosas, pero jamás se dejarán caer entre nuestras manos. Muy buena tiene que ser la realidad para no querer levantar la cabeza y soñar un poco más...
Al mi, la suerte me vuelve a sonreír y he podido observar en sus ojos los mejores sueños, ilusiones, deseos, y estrellas que siempre he querido tener junto a mi.
Sé que siempre estarán quietas, ahí arriba, que jamás se irán. También sé que estarán esperando las lágrimas de alguna persona que no tardará mucho en sonreír.
Porque la vida, no tiene sentido si no se vive en un sueño, una ilusión, una mirada o incluso, un nuevo sentimiento.
Porque no necesito levantar la vista para soñar, porque el mejor sueño que puede existir, es una vida junto a la persona que quieres.


viernes, 22 de junio de 2012

El último recuerdo

Llegó la hora de decir adiós a trece años vividos en un edificio.
Así lo llamarían todos los que no han estudiado dentro, un simple ''edificio''. Pero para mi no, para mi es mucho más que eso. He pasado por la mayoría de sus clases y en ellas he llorado, reído, saltado, aprendido, conocido personas geniales, aprobado y suspendido.
Son demasiados los recuerdos que se me vienen a la cabeza, pero debo contar algunos.
Yo soy ese tipo de personas que solo se sabía quién iba delante y detrás de mi en la lista de clase, ese tipo de persona que se ha quejado sin razón pero que ha conseguido todo por lo que luchaba y lo más importante; ese tipo de persona que pensaba que cada día nuevo era otra oportunidad.
De repente me acuerdo de las excursiones; a la granja escuela, de bicis por Alcalá, teatros a un lado y al otro del colegio, Teruel, Roma y París para muchos. Este colegio ha creado recuerdos que nunca se olvidarán, para todos aquellos que hemos estado entre sus paredes.
Creo que lo más importante de un colegio y/o instituto son las personas con las que hablas y llegas a sonreír todos los días; incluyendo compañeros, amigos y profesores. Aquí quería llegar yo; a los profesores, los que nos enseñan a sumar y a leer, modales e incluso a disfrutar de nuestra pequeña inmadurez.
Pocas veces me había pasado esto, el no saber qué escribir, pero sé que solo ocurre cuando algo es importante.
Yo, como muchos otros empecé con tres años y aún recuerdo cuando el último día de clase nos mojaban a todos con la manguera; también recuerdo las funciones de teatro y cuando corríamos por el patio de arena, entonces nuestro patio, para conseguir un columpio.
Aunque no me puedo sacar de la cabeza a todos los compañeros que se han ido; y que este año, yo entre muchos otros también lo haga. Algunos que se fueron siguen igual; pero tengo miedo a perderme las sonrisas, los gritos, los castigos y toda la confianza que se ha creado entre todos nosotros.
Porque si tengo alguna cosa clara es que estas palabras no significan una despedida; sino el reconocimiento a trece largos años, a compañeros, a amigos de siempre y de nunca y a profesores; buenos y muy buenos que en esta pequeña travesía nos ha tocado escuchar.
Creo que dejo muchas cosas en el tintero, pero si empiezo creed que no terminaría.
Por último dar las gracias; por todos y para todos:
Por todos los compañeros y para que estos años no los olvidéis.
Por todos los amigos y para seguir igual que hasta ahora.
Por todos los profesores; desde el que nos enseñó a sumar hasta hacer inecuaciones, o desde leer hasta los autores del Romanticismo, para todos, y no me arrepiento si digo que de cada uno se puede aprender algo nuevo; para que sigáis enseñando cómo lo hacéis, creando jóvenes entusiastas con el futuro.
Por todos, que como yo, dejamos a un lado un edificio, un colegio, un instituto, una casa, un hogar... para saber que lo que ha sucedido aquí, será recordado.
Un adiós y un hasta luego jamás estuvieron tan unidos, de nuevo gracias a todas aquellas personas que me hicieron pensar y que me enseñaron que para criticar, hay que empezar por uno mismo, y que espero que no se me olvide lo vivido, disfrutado, aprendido y querido en todos estos años, sin duda, los más importantes para poder crecer como persona.

¡Gracias y hasta siempre!


jueves, 21 de junio de 2012

Los pies en el suelo

Y encontrarte, de repente, en lo más alto del cielo de Madrid, con los brazos extendidos y con el viento de cara. Por supuesto, intentando dejar la mente en blanco, dormirme y despertar junto a ella. Pero no podía dejar de pensar, en mañana, en ayer, en lo feliz que soy en el presente. Mejor no se podía estar, aunque solo faltaba su sonrisa; aunque sé que puedo esperar, pero yo la quería ahí mismo...
El viento cada vez era más fuerte y la altura mayor... y seguía en mi mente, la que se supone que debería estar en blanco, sin disfrutar, sin padecer...
Pero apareció algo como un sentimiento, una ilusión que vio el futuro como un arma para conquistar la felicidad junto a ella.
 De pronto noto que no hay viento, y que tengo los pies en la Tierra, aún así, me sigue faltando ella. Al rato veo su mirada en mis pupilas, su mano en mi cintura, y sus labios en los míos. Superé lo que creía imposible, y por fin toqué el cielo, con ella de la mano...


domingo, 17 de junio de 2012

La mirada de la experiencia

Y sin saber cómo me encontré sentado junto a la experiencia, cuando de repente el viento volvió a agitar mis pensamientos.
Yo no quería volver a perder la oportunidad de formular esas preguntas inciertas, que todos pensamos pero que ninguno se atreve a pronunciar. Por eso, robé el valor que le sobra a mis sueños para vivir mejor la realidad. Lo primero que hice fue saludarla, pero ella no se movió, se quedó impasible observando mi cara de asombro.
Pensé que eso sería normal, a si que yo seguí intentando resolver dudas que reboloteaban sobre mi cabeza.
Me atreví a preguntarla acerca del futuro; si va a ser mejor, peor o incluso igual. Su respuesta fue la misma, ni una sola palabra, ni un solo gesto, ni un solo parpadeo. Yo la miraba, y ella a mi, estábamos solos. Me quedé pensando y al rato el viento volvió a hacer acto de presencia. Me atreví a preguntar de nuevo, esta vez acerca de mis seres queridos, si seguirían a mi lado, o por el contrario se irían...
Me cabreé bastante al observar su respuesta, fue simple; cerró los ojos y miró para otro lado. Ya no sabía qué hacer; sus respuestas eran superiores a mi, a si que si no me contestaba a la última pregunta me prometí a mi mismo que me iría de su lado. Quise hacerlo bien, preguntar lo que más me preocupaba, a si que junté mis dos anteriores dudas. La dije que qué va a ser de mi en un futuro. Se giró y abrió los ojos, lentamente carraspeó, parpadeó dos veces y con voz suave me dijo que mis dos primeras preguntas siempre dependerían de mi; de mi persona, de mis pensamientos, de mis palabras y siempre de mis actos.
Respecto a mi tercera y última pregunta me dijo, aunque más bien susurró, que dependía tanto de mi como de las personas que se encontrarán a mi lado.
Yo estaba absorto en sus palabras, pocos segundos después volví en mi, y al parpadear vi la silla vacía; entonces me levanté y me dormí al momento. Pero aún recuerdo que soñé, o viví, con sus palabras.
Quizás todo estaba en mi mano, el futuro, de lo que me rodean, incluso el mío. Esto me dio fuerzas para ilusionarme, pero la vida ha hecho que me dé cuenta de que con ilusiones no se llega a muchos lados, pero sin ellas a menos.


jueves, 14 de junio de 2012

Excusas para no quererme

Dices que no cuando desearías dormirte junto a mi. Me niegas una realidad que sabes perfectamente que se podría convertir en perfecta si estuviésemos los dos juntos. Buscas a alguien que tienes delante y no eres capaz de abrir los ojos.
Pierdes el sentido de la razón, del tiempo, del lugar, por convencerte de que es imposible.
Evitas aquellas personas que te hacen pensar por el simple hecho de que te ayudan a darte cuenta de tus problemas.
No quieres saber absolutamente nada de nadie porque todos dicen lo mismo; te asombras del mundo y te guardas en tu burbuja de aire en el rincón más perdido de tu inconsciente.
Sabes que sí y quieres saber que no, pero la realidad supera toda la ficción, y llegará un momento que explote la burbuja y sabrás quién estuvo y ya no está, está y jamás estuvo y quien estuvo, está y estará a tu lado.
Solo sé, que tu espontaneidad te delata cuando tu mirada no acompaña a tu sonrisa...


lunes, 11 de junio de 2012

Desmontando el pasado

Ahora, es cuando me doy cuenta de todo lo que me he perdido.
No me quiero excusar, para nada, pero ese sufrimiento no era el mío y no quería que se convirtiera en el tuyo...
La vida es así, nos enseña cosas cuando ya no se pueden arreglar.
Aún veo tu mirada, aún noto tu sonrisa y aún recuerdo nuestros besos.
De todas formas no me arrepiento de nada, pues estoy aprovechando la valiosa oportunidad de seguirte queriendo.


sábado, 9 de junio de 2012

Ensayo sobre la oscuridad

La oscuridad es nuestro más fiel reflejo. Todos los espejos son negros, completa y absolutamente negros para que nos podamos reflejar en ellos.
En la oscuridad llega el miedo, el pánico, el temor, la angustia. Aunque si realmente conocemos las cosas que nos rodean deberíamos saber todo acerca de ellas.
En la oscuridad nos encontramos a nosotros mismos y a nuestros temores más lejanos.
En la oscuridad nos vemos de frente, llenos de dudas.
La oscuridad nos reconoce lo que no nos deja ver la luz, tanto del día como de la noche.
Yo quiero estar solo, agónico pensando que la oscuridad siempre aparece, yo quiero quedarme con mi reflejo, mi ingrata actitud y su controvertido carácter. Yo solo pido un haz de oscuridad , de reflejo distorsionado e incluso surrealista. Yo me quiero ver desnudo de ideas, desnudo de orgullo, con la cabeza alta.
Al fin y al cabo el que baja la cabeza jamás podrá verse realmente como es él, pues no notará el paso de tiempo, el paso de la vida, vivirá en una solemne y monótona oscuridad falsa; tan falsa, como el pensamiento de que nunca volverá a levantar la cabeza.
Veo la oscuridad y sonrío, ella me ve a mi y maldice mi existencia, ya que me tiene que mostrar todas mis debilidades, a base de errores.
Solo pido tres, dos, uno... segundos, minutos e incluso sueños con ella, para verme, aceptar, sonreír y seguir caminando sin miedo.
Porque la oscuridad nos quiere, porque la oscuridad nos protege y prepara, porque la oscuridad da a conocer aquello que ocultan los falsos rostros de felicidad y lloros que solo ven.
Ella y yo siempre, con lejanía y retardo; lucharé por conquistarla y controlarla, aunque siempre será ella la que me poseerá a mi.
Solo en lo más oscuro y profundo de nuestro ser aprenderemos a vivir conociéndonos, a valer para ser cada día mejores, a la luz de la vida...




jueves, 7 de junio de 2012

miércoles, 6 de junio de 2012

Un faro

Quiero un faro, que le alumbre todo aquello que me rodea, todo aquello que se acerca, todo aquello que corre el peligro de chocar contra mi.
Por que yo jamás veré por mi espalda, pero a lo largo del tiempo he aprendido a defenderla, tanto que quizás haya olvidado mi perfil.
Por eso nunca sabré todo lo que me rodea y siempre necesitaré a alguien que me lo haga ver...


martes, 5 de junio de 2012

Carta a un Dios dormido

Y no le pido nada a Dios, porque todo lo que necesito lo tengo. Y si no tengo algo, sé que no lo necesito.
No quiero pensar en ti, ni en qué eres, si un sueño, si una alucinación de la historia o incluso quizás una meta. Una divinidad perdida para mi sacrificio, pues yo me obligo a cumplir todo conmigo y nada contigo. No te quiero, por el simple hecho de haber perdido tu posición en la vida de los que más te apreciaban.
También, quiero verte, y poder transmitirte todo lo que sentimos los que de verdad sabemos lo que vale una gota de sudor, sangre o de alguna lágrima.
Tampoco sé dónde estás, si arriba, abajo, conmigo o tan lejos que ya no te pueda alcanzar.
¿Un Dios? Uno y mil, me seguirá sin importar, porque quizás la cosa más clara que tenga a mi inmadura edad sea que la vida se vive en la Tierra, en el presente, sin saber la historia de nadie, porque la historia la escriben los peores vencedores.
Si te digo que no pienso en ti, te mentiría, pues son tantos los que te persiguen que hasta yo me lo acabo creyendo.
Deberías enseñar que un Dios no es nada, absolutamente nada, simplemente una vida de sacrificios, una vida de recompensas. Yo no sé si llegaré a tener el valor de creer en un sueño, en una alucinación, pero sé que sin ti, mucha gente habría perdido su vida, porque se habría quedado vacía, sin nada en lo que creer.
Se es más feliz creyendo una mentira, que creyendo en que no crees nada.
Dios es la esperanza de aquellos que piensan que está todo perdido...


(Si quieres dejar tu opinión, escribe un comentario, gracias)

lunes, 4 de junio de 2012

El primero de todos

Sin tu mirada
no puedo andar,
sin tu sonrisa,
no me puedo levantar,
Sin tus caricias,
solo me queda ver,
que más, yo no te puedo querer.



sábado, 2 de junio de 2012

LAPSUS CÁLAMI

(Lee escuchando)


De repente continué, levanté la cabeza, la mirada y el espíritu de seguir.
Nada ni nadie me podría parar esta vez, estaba convencido de que llegaría al final, yo solo, sin nadie.
En ese preciso instante me vino a la cabeza que podría perder lo que había ganado siendo lo que era; pero ya no importaba, ahora era otro.
Yo mismo había cambiado; no decía lo mismo de antes, no pensaba en el mañana, y lo peor de todo; dejé de soñar.
Así noche tras noche, perdí lo que anteriormente no dejaba escapar, mis pesadillas, mis sueños, mis retos e incluso mis ilusiones.
Empecé a pensar en el por qué, al igual que lo hacía antes, pero no era lo mismo, ahora no quería encontrar la respuesta.
No tardé en darme cuenta de que el mundo seguía girando, sin retroceso, siempre hacia delante. En ese mismo momento bajé la cabeza junto con la mirada y aparté ese espíritu que no era el mío.
Vi el suelo, tan cerca que lo llegué a notar, lo más frío y duro que he notado jamás. Pero todavía quedaba algo mío en mi propio yo. No me levanté, porque ni si quiera llegué a caer, pero me percaté de que estaba solo, sí, lo había conseguido; yo y mis inquietudes.
Volvía a ser yo, con preguntas perdidas y respuestas olvidadas, con sueños que no me despertaban, con una mentalidad diferente a esa que me convirtió en lo que no era, esa mentalidad que consistía en ganar todo aquello por lo que luchaba.
Solo me conmovía mi evolución, tal cuál, es en lo que me había convertido.
Estaba solo, o eso es lo que quería pensar segundo tras segundo. Sin nadie, en mi interior reinaba el silencio más absoluto, cuando la respuesta del por qué apareció, entre algunos recuerdos desordenados.
El que continuó, el que dijo sí, el que levantó la cabeza junto con la mirada, solo era mi inconsciencia.
Esa inconsciencia que poseía lo que nunca llegué a perder, y dos ratos más tarde di las gracias, la gratitud que me hizo perder un día aquél yo, las gracias a todo y a nada, por dejarme solo, sin ayudas, sin preguntas, sin más incertidumbres...
Ya estoy lejos del suelo, ahora puedo estar seguro de que si levanto la cabeza, el corazón, el ímpetu y el pensamiento, lo haré desde dentro, con inquietudes, con gente a mi alrededor, con preguntas imposibles y respuestas invisibles.
Añoré el soñar, el perder, el ganar, el despertarme y que nada hubiera pasado... Añoré mis gustos, añoré mi pulso, mi imaginación y mi tinta.
Ahora añorar es cosa del pasado; solo mantendré una única cosa que dije al principio: nadie me obligará a decir no, cuando lo que pienso es decir sí.
Sí a perder de nuevo, sí a aprender algo nuevo...
Al final me di cuenta de que no lo conseguí solo, y la moraleja más difícil e importante en esta vida es la que nunca aprenderemos, esa en la que en algunos momentos es mejor estar solo, en el vacío, con el silencio de tu corazón. Esa vida que no nos enseñará nada más, que aquello que debemos aprender; pero como siempre, nunca será a tiempo.

Despedirme con un beso, un beso cargado de ilusión, esperanza, gratitud y valentía; para poder seguir siendo ese yo, que jamás se volverá a perder entre aquellos anocheceres silenciosos, muertos en el olvido.

Estoy soy yo; ni más ni menos. Letras con palabras, palabras con locura.




viernes, 1 de junio de 2012

1/Jun/12

El pasado retumba en el futuro como dos gaviotas perdidas en mitad del caluroso desierto.
Yo tan sólo quiero perder algunas cosas del ayer y escoger lo mejor del mañana, pero no he visto cosa más imposible, pues el presente nos enseña a elegir.