domingo, 29 de julio de 2012

Mi desatendida felicidad

Y una vez más, aquí me tienes; preparado para contarte una felicidad que dudo que sepa vivir.
Porque la felicidad no está hecha para mi, o yo para ella; porque no estoy acostumbrado a no preocuparme por nada, porque últimamente me aburre absolutamente todo.
Seré raro, aún no lo niego, pero soy de esas personas que necesita que vaya algo mal para luego poder decir que va bien cuando todo se haya arreglado; pero ahora, en cambio, tengo miedo a que me acostumbre a no tener por lo que luchar, sufrir y vencer.
A sí que, mi conclusión a mi felicidad resido en que debe cambiar la mucho la realidad; porque cuando la felicidad que yo siento se convierta en rutina, dejaré de ser realmente feliz.


viernes, 27 de julio de 2012

Qué bueno tenerte

Y sentirte tan cerca de mí que lleguemos a ser uno; y que sonrías al verme y que nunca te llegues a ir en las despedidas.
Sí, soy una persona afortunada, porque he llegado al punto en el que no puedo escribir de otra cosa, de otra persona... Porque me ilusiona en cada beso, me adormece en cada caricia, y me hacer ser feliz todos los días.
Disfrutar de la vida, con ella; disfrutar de nosotros, con ella; y poder perdernos para que solo nos podamos encontrar nosotros mismos.
Porque me da la sensación de que esto no va a ser algo más; esto nos marca día a día; nos consuela minuto a minuto y nos hace más fuertes segundo tras segundo.


martes, 24 de julio de 2012

Un beso cada día

Con un beso todos los días
feliz me harías;
pues si no es así, no valdría,
seguir con esta agonía.

Pues cada día es un beso
y un día sin ti no se acabaría
solo sería deseo;
pero mañana, dos besos te guardaría.


lunes, 23 de julio de 2012

23/Jul/12

Quiero que todos los anocheceres de todos los días difuminen nuestras sonrisas en nuestro brillo de ojos al mirarnos, para así, poder seguir sonriendo hasta que el sol se apague...


domingo, 22 de julio de 2012

Conseguir el aplauso

En la vida hay muchas cosas que jamás se entenderán hasta que las vivas, hasta que sufras para conseguirlas.
Alguien feliz es alguien que ha encontrado algo en lo que refugiarse cuando no le apetece mirar de frente a la vida, ese algo que tenga tanta fuerza para que haga olvidar que existe otro mundo ahí fuera.
Pero todo esfuerzo tiene su recompensa, y qué mejor recompensa que el aplauso de todas las personas que te admiran. Sí, claro que hay bajones, pero de repente te pones a hacer lo que más te gusta y vuelves a olvidar todo.
Ya no sabes si es una obsesión, pero tampoco quieres pensarlo; porque haciendo eso que ya se ha convertido en tu vida, consigues ser tú misma. Porque en ti ya se han creado dos vidas; una, la del mundo, y otra, la que has creado tú, en la que de verdad bailas para proteger tu felicidad.
Aún así, cada vez merece más esfuerzo y empiezas a dudar; pero llega un día que te encuentras la ovación a todos los ensayos, a todo el sufrimiento, a todas las decaídas, y esos aplausos ensordecedores te dan fuerza para seguir hacia delante. Bailando ante la vida, bailando ante tu propia sonrisa, bailando para conseguir lograr que ese alguien feliz del principio que ha conseguido encontrar en lo que refugiarse, se convierta en alguien contento al ver que merece la pena seguir esforzándose por sentirse orgulloso de uno mismo.





jueves, 19 de julio de 2012

Nunca olvidaré

¿Querer a quién nos quiere? Cada vez me doy cuenta de que hay muchas formas de querer, pero yo siempre buscaré aquella en la que la meta sea recibir todo aquello que doy.
Pero existen circunstancias ajenas a nuestros propios intereses. Siempre existirán aquellas personas que nos intentan controlar y que no queremos que lo hagan, aunque quizás lo hagan por nuestro bien.
Por eso he llegado a la conclusión de que el tiempo es el mejor testigo de la vida; que si no lo hacemos mañana, lo haremos pasado o dentro de dos años. Y solo quiero tranquilidad en mi interior, tranquilidad para poder derrochar locuras en cada suspiro, locuras que nadie sepa.
Y no miento si escribo que el gran sueño de vivir feliz lo he conseguido a su lado, al lado de ella.
Que quiero olvidarme de lo que me ata a una vida sin ti, a una vida sin felicidad, a una vida sin nosotros...


martes, 17 de julio de 2012

Elegía para ella

Su cabello, aquellos que reptan lentamente por sus ruborizadas mejillas. Esos mismos que vuelan con la suave brisa que producen nuestros besos; pero son solo unos pocos los afortunados de estorbarla la vista.
Sí, los que la estorban en su mirada, en sus preciosas, azules y profundas pupilas que alumbran hasta a la oscuridad más infinita.
Pero en su cara todavía tiene algo que me fascina; sus labios. Los que crean momentos inmortales que solo nosotros podemos vivir, y a su vez, algún día, recordar. Esos labios que gritan al callar, esos que al callar me enamoran.
Creo que nadie conseguirá ver lo que yo veo en ella, porque simplemente es imposible sentir lo mismo que yo.
Y solo me faltaba alguien a quien besar siempre que lo necesitara, para ser inmensamente feliz.


domingo, 15 de julio de 2012

Pienso, luego lo escribo.

Frustración, agonía, oscuridad.
Cómo actuar cuando en tu propio mundo te ponen en contra de lo que más quieres.
Lo veo tan fácil, que no me puedo creer que lo estén complicando de esta forma; y ya no sé dónde meterme. Llegará el día en el que se darán cuenta de que soy más feliz que ellos, y ese día sí que perderé la cordura que me falta.
No pido mucho, tan sólo un poco de complicidad, aparentar algo que quizás sin mi lleguen a conseguir ser. Porque tengo a una persona cerca, una de esas personas que ni come ni deja comer, que no está a gusto con nada ni con nadie, que por la mañana sus dos pies son izquierdos. Pero yo, yo aún no soy nada ni nadie para poder decir libremente lo que pienso. Pero si una cosa sé, es que estás muy equivocada, y que como las cosas no cambien pronto, algún día empezaré a elegir por mí mismo.


jueves, 12 de julio de 2012

La última carta perdida

Nunca llegará, pero yo la seguiré esperando.
Ninguno de los dos sabía que esa iba a ser la última de todas. Todavía no sé quien tuvo la culpa, o quizás no quiera saberlo. Pero sigo creyendo que es increíble la manera en la que el destino nos hace actuar de una manera o de otra.
Jamás sabré que es lo que hay escrito, y solo lo sabe una persona, lástima que las circunstancias sean las que son.
No quiero pensar más en todo lo que he perdido perdiéndote, porque he ganado tanto, que hace que lo olvide. No miento si digo que me da pena el no poder seguir igual, pero cuando nosotros mismos no somos los que realmente somos, perdemos a las personas que están a nuestro lado, aunque estén a cientos de kilómetros.
Y sí, prometo que esta será la última vez que escribo sobre ti, sobre ella, la antigua ella que me hizo recapacitar sobre todo lo que tenía y que no puso distancia al amor, que sin duda, fue de verdad.



martes, 10 de julio de 2012

Fuerza

Aún tengo la esperanza de que las cosas cambien, que den un drástico giro para volver a ganar lo que nos han ido quitando poco a poco, todos. La historia contempla otras batallas lidiadas, pero jamás habrá ninguna como la que se está gestando, aún así, torres más altas han caído. Esto es de esas cosas que si se hacen y se gritan, se consiguen cambios, aunque no sean en ese mismo instante, pero ya marcarán su carácter reivindicativo en el futuro. Por eso quién se quede callado será cómplice de como le arrebatan lo que la historia recordada, ha conseguido tras la lucha de muchos gritos y silencios.


sábado, 7 de julio de 2012

Esclavo de mis palabras

Quiero pensar que esto es para siempre, que no haya impedimentos a lo largo del tiempo que consigan separarnos.
Quiero pensar que el nosotros, que tú y yo hemos creado significa felicidad día a día; para que dure mucho tiempo.
Quiero pensar que no haya nada más, que consigamos ser felices, que sepamos vivir el uno sin el otro, pero a la vez, que seamos esclavos de nuestros besos.
Quiero todo y quiero nada, pero lo quiero contigo.
Porque un siempre es mucho tiempo, y la vida nos enseña que nunca hay que decir siempre; pero noto que el infinito está tan cerca, que me hace soñar con alcanzarlo.
A si que no puedo hacer otra cosa que vivir la vida, día a día, y en cada segundo hacer algo nuevo; pensando en que este nosotros tan importante que hemos creado sea lo suficientemente fuerte para distraernos de nuestras peores preocupaciones.

Coleccionista de momentos, renace de las cenizas para llevarte a los más hondo de la sonrisa que me provocas.


jueves, 5 de julio de 2012

La felicidad

Y en los momentos más difíciles, ¿quién está ahí? Poca gente es la que se digna a decir algo diferente que los demás, y aunque ninguno de nosotros lo creamos, algunas veces lo más simple, es lo que más nos reconforta.
Todos nos merecemos ese alguien que esté en los ratos buenos, ese alguien que esté en los malos, pero una persona que esté siempre, es difícil de encontrar. Y como ya sabemos que es difícil de encontrar, lucha por convertirte en una persona de ese tipo. Que no te puedan decir que has faltado a algo; tanto bueno como malo. Una persona de la que digan que no puede dar más por los que quiere; al fin y al cabo, una persona feliz, con los que la hacen sonreír.
Yo, no sé en qué punto me encuentro, ni en qué situación, pero habría que ir persona por persona; aún así, me siento orgulloso de todo lo que hago. 
Por eso me siento grande al pensar todo lo que he hecho y he dejado de hacer, todo lo que he dicho y me he callado, todo lo que he querido y no me he atrevido a querer, por todo y por nada, me he convertido en una persona feliz, haciendo felices a los demás.


martes, 3 de julio de 2012

Un día normal

Y este es el único mal de no parar de pensar en ti. Ya no sé qué escribir, porque todo lo que te escriba a ti, se quedará corto. Me gustaría empezar transmitiendo toda mi felicidad, por diversos motivos, o quizás también, mi incontrolable locura desgastada por sueños que terminaron. Sí, creo que tengo razón, soy feliz, no me puedo quejar de nada, tengo todo lo que necesito, y lo más importante alguien con quién sonreír siempre, siempre. A si que no sé qué escribir, porque no me quiero centrar solo en una cosa.
A lo mejor es un tipo de desesperación buena, o demasiada inspiración que acumula todas mis ideas en ti.
Porque ahora sueño con perderme en tus ojos, y que me encuentres con un beso...