domingo, 29 de diciembre de 2013

Hoy he venido

Hoy he venido a mis palabras,
he venido y me he encontrado
como cuando noto mis frías manos
calentarse en tu imposible cuello.

Hoy he venido y he llegado
a la hora de siempre,
en la que sello mi destino
de palabra y por escrito.

Hoy he venido a soñar y ver
que en París
la luna de miel
tiene envidia del lunes al amanecer
y mis palabras, sentir
por tu espalda, correr.

Hoy he venido a hacer temblar los suspiros
que el parpadeo del dulce otoño
guarda en tu boca
sin saber que el invierno es otro delirio.




domingo, 22 de diciembre de 2013

Es como tú

Es difícil explicar como algo tan pequeño
se ha convertido en las mejores preocupaciones,
mejores desvelos, mejores recuerdos, en lo mejor.

Es complicado escribirte una vez más
igual que antes,
porque los dos hemos cambiado.

Es imposible entender lo que dicen tus ojos
cuando me miran
y me vuelven a perdonar la vida.

Es bonito olvidarte y ver que no puedo
porque las marcas son demasiado fuertes,
duras, imborrables, incluso las de la piel.

Es valiente resucitar en tus manos
con el frío que hacía la noche que morí
y me quedé desnudo ante ti.

Es directa la bala que atraviesa mi mente
siempre que no sabemos despedirnos
aunque no haga falta, aunque el miedo nos haga suyo.

Es como tú, igual de difícil, complicada, imposible,
igual de bonita, valiente y directa;
es como siempre te he visto y como siempre te querré.

El baño del caballo, Joaquín Sorolla.

domingo, 15 de diciembre de 2013

No hay final

Dar de sí nuestras noches
y perdonar los pecados
que vamos a cometer.

Romper el mundo y quedarnos
en el trozo más pequeño
porque si estás tú, será el mejor.

Subrayar de mil colores tu nombre,
en mi carpeta,
y siempre terminar como empezó,
sin escribirlo.

Notar tu perfume vagabundear por mis sábanas
y frotar mis sueños contigo
como si no hubiera final.


R. R. D.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Volver

Pasa el tren, y tú en él,
y yo, como siempre, detrás.
Dejas tras de ti mi carrera
hacia ninguna parte,
hacia ningún lugar.

Pero en ese escondite al que llegas
llego yo también, exhausto
por beber la felicidad de tus labios
y saborearte todo el cuerpo.

En ese rincón, que aún no sabemos
ni donde está ni donde no está,
seguimos ignorando al tiempo
y declarando la guerra al destino.

Vuelvo a pensar en ti, en tu nombre,
vuelvo a recordar los gritos de tu mirada
y vuelvo a tocar tus manos, frías como la noche;
pero volvemos, sin saber cómo, ni cuándo, pero sí a donde.

De donde venimos es ahora a donde vamos,
y el escondite ya no es tan oscuro,
ni está tan lejos,
porque a tu lado estoy seguro de que nada es tan difícil.

Rene Magritte

miércoles, 4 de diciembre de 2013

El beso

Tu perfume hoy no ha dado tregua,
sigue impregnado en mis labios,
y yo, sin quererlo, no paro de saborearte.

El tiempo a tu lado es tan relativo
como el derroche que hacemos de él
cada vez que anochece y llega la hora.

La gente se va, tranquila, caminando,
por la acera, nuestra acera; y nosotros,
no, nosotros no, tú y yo,
nos ponemos nerviosos con cara de buenos.

Las palabras son tuyas,
y míos los puntos
aunque nunca quiera terminar.

Tenías razón cuando dijiste o gritaste,
y me susurraste con la boca cerrada
que tan solo la noche y el frío la abriría.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Hay veces

Hay veces que te espero,
otras, en cambio,
sin quererlo, me voy.

Y te cambio por mil palabras desordenadas
noches y noches en vela
hasta que soplas y haces la oscuridad,
que me retuerce en mi propia soledad.

No me rodea nada
y aún así no estoy solo
porque algún día llegarás.

Estoy conmigo porque no llegas
pero cuando vienes me pierdo,
entre el frío de tus manos,
entre la ropa que te quiero quitar.

Hay veces que te espero,
otras, en cambio,
sin quererlo, te echo de menos.

Los girasoles. Van Gogh