sábado, 27 de diciembre de 2014

¡Ay!

Hay cosas
que no se pueden escribir
ni en prosa
ni poesía.

Hay personas
que no necesitan pintarse la cara
para ser bonitas
por dentro
y por fuera.

Hay lugares
que guardan instantes
pasados y futuros;
hay lugares que nos guardan.

Hay gente
que tiene en sus manos armas
para defender su patria
aquella que solo alcanzan
con la unión de sus brazos.

Hay bocas de las que nacen frases
tan fuertes
que en ellas se podría
resucitar.

Hay manos que escriben cuerpos
tan poéticos
que los versos se hacen solos
y las rimas dejan de importar.

Hay veces que la vida
hace que aprendas.
Y digo yo, ¿dónde está la revolución
si no vuelvo a darme la oportunidad
de conocerme un poco mejor?

El árbol de la vida, de Gustav Klimt (1905).

sábado, 20 de diciembre de 2014

Coma

Ya no hay nada.
Ni nadie,
que consiga hacerme.
Hacerme.

Ya no queda nada en el bote de las ilusiones. Sin todo. Sin una persona. Es increíble cómo se viene abajo un castillo lleno de miedos y horas de lucha contra ellos. Es la impotencia que congela mis manos al tenerla tan cerca y sentirla tan lejos. A ella.

Duele el recuerdo golpeando
estas palabras secas,
aunque sangrantes y llorosas,
secas.

No veo la delicadeza de tu tacto
no encuentro la voracidad en mis letras,
no noto tus ojos calentando el espacio que nos separa.
No consigo controlar mis labios
fríos
cuando duermo sin ti.

Me niego a resucitar algo que no ha muerto.
Me niego a aparentar.
Me niego a quererme sin intentar mejorarme.
Me niego con todas mis fuerzas
a ponerle un final
a estos versos
que ya no riman con nuestros besos.

No quiero abrir los ojos
sin saber
que seguirás aquí.

Estoy en coma
esperando despertar;
no puedo terminar de otra forma,

Reclining Woman, de Robert Colquhoun.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Personas

Hay muchos tipos de personas;
hay personas que para hacer el amor solo necesitan una mirada, hay personas que lo dan todo y aunque se queden vacías cuando se miran al espejo se reconocen. Hay personas que dudan de sus actos, pero antes de cometerlos. Hay personas que saben como terminar las cosas que están deseando empezar. Hay personas que para viajar con ellas tan solo debes subirte a su cintura. Hay personas que te comen la vida, cuando notas que se acercan a tu corazón. Hay personas que se fijan en los detalles y no son detallistas. Hay personas que tienen su propia ley para incumplirla cuando quieran. Hay personas que para llorar necesitan sentirse muy solas. Hay personas que no temen al tiempo ni a la distancia. Hay personas que lo más seguro que tienen es su inseguridad certera. Hay personas que caminan descalzas por la vida y dejan rastro. Hay personas con labios rebeldes, cuellos infinitos, manos frías, ojos tentadores y caderas enigmáticas. Hay personas que se meten en la boca del lobo aunque no sea su cuento. Hay personas que defienden la verdad en sus palabras. Hay personas que fuman. Hay personas que no tienen ningún vicio. Hay personas que no necesitan escribir para sentirse ellas mismas. Hay personas que te nublan la vista y la vida y el futuro y hacen que desees que se queden a tu lado para que nunca jamás veas lo que tienes delante.

Y hay otro tipo de personas que aunque nunca mienten no siempre dicen la verdad. Hay otras personas que se buscan fuera de ellas mismas y confían sus pensamientos al injusto destino. Hay personas que si no lo escriben, no es de verdad. Hay personas que empiezan las cosas. Hay personas que destruyen las propias cosas que ellas mismas han creado. Hay personas que no encuentran la diferencia entre el bien y el mal. Hay personas que se creen que en la oscuridad desaparece todo por el simple hecho de que no se ve nada. Hay personas que no recuerdan lo que hacen si no tienen nadie al lado. Hay personas que gritan en silencios y queman sus temores en la soledad, rodeados de gente. Hay personas que no creen en el destino, en Dios, en las brujas ni en la suerte. Hay personas que no creen en ellas mismas. Hay personas que se recrean tan solo en su propia verdad. Hay personas con miedo. Hay personas que parecen fuertes y sin amor se mueren. Hay personas que usan los cuadros como espejos. Hay personas que te cogen de la mano y te pierden. Hay personas que solo se quieren perder con la persona elegida. Hay personas que sin irse de un lugar ya quieren volver. Hay personas que emborronan sus imaginaciones. Hay personas que no pueden hacer el amor si no han declarado antes la guerra. Hay personas que no son personas sin las personas del principio.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Ella es nosotros



Mírale, con su jarra fría
esperando un litro de cualquier cosa
para consumirse un poco más,
otra noche menos.

Mírale como habla con todas
y sonríe a la luz
para que se le iluminen los ojos
para mentir diciendo que algún día escribirá todo esto.

Mírale como se fija en los labios
y en lo insípidos que parecen,
Ya va por la segunda,
cerveza, poetisa o tía, le da igual.

Ahí está él, el malnacido, temblando
de frío, en pleno agosto
para llamar la atención.
Qué bien finge el cabrón.

En el mismo sitio de la misma barra
de la misma noche del mismo antro
se tumba a ver las estrellas
y las deja marchar.
Menudo imbécil.
Le invitan a la cuarta;
muerta, chica o musa.

El camarero le conoce
como el que nunca muere
porque siempre tiene algo
que contarse a sí mismo.

Y siempre se mira en los ojos
de las cervezas y de las rubias
y de las morenas y de las calvas
cuando solo ve el culo en su jarra
pero nunca encuentra lo que quiere.

Otra más, hoy va fino,
no para. Ya la sexta que sale por la puerta
y por su culpa.

Le quema la poesía en los labios
y el tío no la escupe,
y eso que sus potencialmente pretendientas
desean que las vomiten en la boca.

Qué pensará ese hombre,
cuando una tras otra
se las bebe
y al momento
tiene una nueva en sus manos.

Qué lento parecía ahí clavado
sin besar a fantasmas
por ser fiel
a su vida.

Una vez me dijeron que unos extraños
se acercaron a él, por si necesitaba ayuda,
el gilipollas les contestó. Les contestó. Nada.
Les dejó pasar. No hacía distinciones.

El último día que le vimos por aquí
se limpió los ojos en una servilleta
que tiró a la basura
en la que dejó escrito
con sus lágrimas
de sentimiento y letra
que por mucho que se fijara
en los arco iris multicolores
de los ojos de sus cervezas,
por mucho que hablara sobre todo
y nada
jamás consiguió encontrarse.

Y es que por ser fiel a su vida
llegaba a su casa y vomitaba su poesía
solo para él,
llegaba a su cama y se tomaba la penúltima,
venía de aquel bar oscuro
y solo pensaba en leer,
Maldito egoísta.

A nadie se le ocurrió dar la vuelta a la servilleta:
"A la que dedico mis poemas
es ella,
y no encuentro, porque no quiero, a ninguna igual;
porque buscarla en los ojos y la figura de otra
es traicionarme a mí y a mi vida.

Mi vida es ella.
Y ella es nosotros.

Vuelve a probar suerte, bonita,
estos ojos ya tienen mar donde desembocar.

A la última invitan mis versos."

sábado, 29 de noviembre de 2014

Deseos

Hoy no te escribo
para hacer la revolución,
ni ser rebelde en mis palabras,
ni recorrer tu cuerpo a versos,
ni tatuar mis dientes en tus labios.

Hoy te escribo, como un día más,
como una noche más,
pero a tu lado,
y es que cuando te tengo cerca
no necesito revoluciones,
ni tormentas,
ni soledad
para que estas palabras
tengan un buen destino.

Hoy no te escribo por mí,
ni por ti,
sino por nosotros,
por ver tus ojos
cuando mis labios se mueven.

Hoy que estarás encima
y debajo
de mí,
y sin embargo,
ninguno estará por encima del otro.

Hoy que se fundirán las estrellas
en miles de galaxias
que las nubes
no nos dejarán ver.

Hoy que el sol sale ciego
y la luna se va tuerta,
hoy que nosotros matamos la soledad
y descubrimos el término medio.

Hoy que la virtud
está de nuestro lado,
y es una más.
Hoy que todo fluye
y tú sigues mirándome
y yo te sigo deseando
como te soñaba
cuando aún no me habías enseñado a soñar.

Hoy que la oscuridad
no da miedo,
y que la luz no alumbra,
hoy que hacemos eternos
nuestros recuerdos.

Hoy estoy aquí,
como siempre,
junto a ti.

Te prometo que no es por nada,
de verdad. Soy yo,
y mi vicio
y mi deseo
y mi carne
sin verbo.

Soy yo imaginándote
desnuda recorriendo el mundo.
Soy yo deseando que sean mis manos
las únicas que te escriban,
el único que te bese,
el único que te resucite con la mirada,
el único que gire en tu cuello,
el único que sepa perderse
y no encontrarse
en tu cuerpo.
En tu infinito cuerpo,
mi historia, que siempre se repite.

Retrato de Adele Bloch-Bauer I, de Gustav Klimt (1907)

viernes, 21 de noviembre de 2014

Último

Ahora me he visto tus fotos
miles de veces
en diez minutos.
Y me he sentado donde tú estabas
cuando mis lágrimas veían que te ibas
y no te dabas la vuelta.

Me he robado el corazón
para encontrarlo juntos
y ahora un secreto:
te mordía los labios
para que tu sabor durara un poco más.

Competían mis sueños por tu cuello
como versos en carrera
sin meta, y sin retorno.

Y tu pelo era de alguna loca,
loca a la que amé con toda la fuerza
de estas palabras
muertas.

Y joder qué duro es no tenerte.

Te miraba los ojos
y me perdía en el reflejo
de miles de deseos
invisibles.

Loca.

Los amaneceres
las noches
los días
los despertares
Dalí
ya no serán tan bonitas sin ti.

Se nos quedaba Gran Vía corta,
en Madrid;
la Torre Eiffel pequeña,
en París;
y el coliseo del Amor,
ese se nos quedaba lejos.
Y es que a nuestro lado la vida
se quedaba pequeña,
y es que con nosotros la muerte
se quedaba muy lejos.

Un eclipse de sol, que consume a tu luna
que nunca se termina
aunque se agote y apague.
Lágrimas
llantos
susurros
pecados.

Qué frío hace
en diciembre
y sin ti,
en julio y sin ti,
qué frío hace siempre sin ti.

Siempre nos hemos gustado
y siempre es lo mismo que nunca
y todo es lo mismo que nada
y nosotros lo hemos sido siempre todo.

Intensidad y rebeldía
fuego y calor
maltratos al destino
torturas a la razón.

Tengo ganas de vivirte
mientras respiro y me alimento
de tu cuerpo desnudo
de tu alma descubierta
de tu sombra desierta.

Y así me voy
sabiendo que a tu lado
si he vivido, no he muerto;
si he muerto, he resucitado.

sábado, 15 de noviembre de 2014

Noches en Madrid



Quizá Madrid, quizá Gran Vía,
quizá día 14, quizá mes noviembre,
quizá hotel, quizá habitación 235,
quizá noche, quizá tú,
quizá yo. Seguro, Nosotros.

Escribo desnudo, y la cama sin hacer,
bien desecha,
que está cansada de aguantar
nuestro propio mundo sobre ella.

Huele a victoria
cuando me haces la guerra
y hacemos las paces
haciendo el amor.

Qué de cosas hacemos, corazón.

Me cansan las personas
que hablan de revoluciones
y no te conocen.
Ingenuos que les falta mundo,
les falta envenenarse,
les falta morir
sabiendo que viven.

Y yo te miro
y te miro de arriba a abajo
y me veo de abajo a arriba.
Somos un espejo
al que le encanta darse besos.

Por las noches escucho a poetas
como recitan su testamento
y yo sólo pienso
en morir contigo
y hacerlo bonito.

Nuestra poesía se hace sola;
nace, crece y se destruye
en el calor de estas llamas
que calientan mis manos sobre tu pecho.
Y me desnudas a besos
y yo destruyo la poesía,
así nacemos nosotros.

No, acatamos, órdenes;
de nada ni de nadie,
somos desobedientes
y si no te lo crees
pregúntale a las blancas sábanas
de esa cama.

Es cierto, nos gusta el arte
pero mi arte preferido es el
soñarte,
pensarte,
imaginarte,
y el correrte,
que es el séptimo arte.

Las noticias hablan de follones
y que yo sepa
nadie nos ha preguntado
si dejamos que digan nuestro secreto
que siempre es verdad,
verdad de la nuestra,
la mejor verdad.

Llovía,
os juro que llovía
como cuando te vas
sin mirar atrás,
llovía como cuando me mojo
y te tengo encima,
llovía, y las gotas golpeaban
el cristal de nuestra ventana
como queriendo pasar.

Te amaría más,
si la noche y el día
fuesen más largos;
si el tiempo
no fuese tan corto,

te a María más,
si pudiésemos traducir mi idioma;
el de la ilusión y la fantasía,
el de la verdad y el honor,
el del frío cálido de nuestros cuerpos,
el del invierno que viene,
el de la primavera que se va,
el idioma de mi vida
que te susurro
en esta poesía mal escrita.

sábado, 8 de noviembre de 2014

En tus ojos

Allí donde los mapas se pierden,
esos que nunca queremos leer
siempre que no nos encontramos
ninguno de los dos
aunque estemos juntos.

Ahí donde mi sueño se despierta
y las raíces del árbol de mi vida
crecen hacia el cielo 
en el que volamos
y vivimos.

Ojos sangrientos llenos de justicia
y tentación,
llenos de honradez y miedo
y frialdad y pasión
y cariño y consuelo.

Ojos intermitentes que alumbran
mi pasadizo interminable
entre los reflejos de los charcos
de esta noche en la que llueve
y mis lágrimas se acobardan.

Ojos que hacen juego con el color
del cielo
en días de tormenta
en días tristes y lluviosos
en días de sol y arco iris
aunque para iris
el tuyo.

El nuestro.


La maja desnuda; de Francisco de Goya y Lucientes.

viernes, 31 de octubre de 2014

Me gusta fumar

Me ahogo entre tus piernas,
y me juego la vida cuando te digo
que ya no puedo más
y tú me recriminas que algún día
te prometí
que nunca dejaría de hacerte el amor.

Me confunden los despertadores
que nunca nos despiertan
porque nos adelantamos al nivel de vida
que la gente normal lleva;
esas personas que no tienen tiempo
ni para buscarse a sí mismas.

Me pierdo en estas palabras que grabo
a tinta en tu cuello, cuerdo,
para dar la vuelta al mundo
a besos
con versos
y sin razones para encontrarme.

Me agotan las personas que ni van
ni vienen,
me desesperan las esperas
sin esperanza,
me canso de creer en que mañana
no estaré solo al despertar.

Me escribo sin pensarme
por la única y terrible razón
de que no me tengo
para ser mi musa,
vida, muerte, salvación,
confusa.

Me muero de frío en pleno agosto
si te vas, y me mato de calor
en el invierno que dejas en mi cama
siempre que me dices:
"Me tengo que ir, cariño,
mañana más."

Me consume el sentirte lejos
como un cigarro que se apaga en tus labios
cuando nos desnudamos
y volvemos a hacernos el amor
y no nos conformamos con el final.
No lo hemos encontrado.

Me gusta fumar por todo tu cuerpo
y firmar con mala letra ahí,
donde nunca duele y siempre gusta;
ya termino,
ya llego,
me ahogo entre tus piernas,
y ya no me juego la vida,
ahora me la gano
con las puertas abiertas.


martes, 21 de octubre de 2014

Abro más que cierro


Y cierro los ojos de nuevo
de cualquier manera
para no abrirlos como un viejo,
con miedo,
sin sueños,
hasta que el mundo me dijera
que ni Dios ni patria ni bandera
podrían impedir la revolución en tus caderas.

Y cierro los ojos con fuerza
para no darme cuenta
de que ahí fuera
la calle se levanta,
grita, abusa, llora, reza,
se muere, se vive, se cierra.

Y cierro los ojos con mil dudas
y ninguna certeza,
con lágrimas recorriendo mi cabeza,
con la mano llena de locuras,
que ven que te alejas
sabiendo que no existe ni una
abreviatura
capaz de descubrir y describir tu franqueza.

Y cierro los ojos con ganas
perdido entre miles de ocasiones
olvidadas entre miles de palabras
con miles de versiones
sin canciones
sin emociones;
sin nada.

Y abro mis manos al mundo
ilusionado con el futuro
sin pasado
engañado
empapado
en este agonizante pudor
que me ha dejado drogado.

Y abro mis manos al poder,
al poder despertarme entero
al poder perder ese miedo
que me desviste cuando el verbo perder
hace que sienta al suelo
tan cerca que pueda ver
que ganar y no vencer
están, a veces, unidas a fuego.

Y abro mis manos a cientos de versos,
que suspiran,
que suplican una revolución en condiciones
sin condiciones
que relatan el mismo proceso
de transiciones
sin valor
con calor
sin ardor
con pasión
sin ganas
con palabras
sin ojos que se cierran
y nunca se encierran
con manos que se abren
y nunca, jamás, se aplauden.

domingo, 19 de octubre de 2014

Ojalá

Me pongo a escribirte
sin ti a mi lado
y ojalá no fuera así.

Me pongo a pensarte
con tu sonrisa en mis labios
amaneciendo con la luna.

Me pongo a soñarte
con tu pelo en mi espalda
rozando los límites de lo imposible.

Me pongo cachondo
con pensarte y descubrirte
y contarte los lunares
que entre tus piernas
solo me enseñas a mí.

Me pongo de todo a la vez,
en tu pecho
y qué ganas de tenerte a mi lado
para hacerte más que el amor
con algo más que palabras
de una vez por todas.

El Grito, de Eduard Munch.

martes, 14 de octubre de 2014

223

Me subo al bus, la gente te mira, me mira; todos son nuevos y pareces tú el viejo. Los primeros asientos ya están ocupados, hoy es un poco tarde. Analizo las caras, las prisas, algunas miradas me matan, otras me desnudan, otras me visten de incertidumbre, yo no me veo. El pasillo avanza, me lleva, los sitios ocupados, vuelvo a mirar las caras, lo que llevan encima, un niño llora. Mejor aquí no me siento. Ojalá una ventana con vaho, al final, a la izquierda, ir solo. Puerta, a la izquierda también, la dejo atrás. Las caras evitan mis ojos. Un señor mayor, huele mal. No le acompaña nadie. Una chica con no más de 25. Atractiva. No lo necesito. Y por ahora ni un asiento libre. Mi música sigue. Yo también sigo. Veo el final. Una mujer con ojeras, bolsa de tela, hace ruido lo que lleva; un señor que estudia la sucesión de Fibonacci; unos 40 tacos. Un niño con su madre, con una mochila más grande que él. A saber qué ocultará. Esto se acaba. Las miradas se dan la vuelta, mi nuca me lo dice, ningún asiento es el adecuado, parece que todos están ocupados. Yo, mi música y mi osadía llegan al final, qué recuerdos del principio y veo, palpo, noto que aunque no hay ningún sitio libre, yo me siento solo.
No me resigno a ir de pie.

Ernest Descals.

lunes, 13 de octubre de 2014

Y no dormir

Te quiero, escribir
para encontrar
en la soledad
que contigo
nunca tengo
el valor
para seguir
a tu lado
y matarme
cada mañana
que no estás
aquí,
conmigo,
para soñar
y no dormir.

Composición IV, (1911), de Vassily Kandinski.

lunes, 6 de octubre de 2014

Hay veces



O Captain my Captain! our fearful trip is done (...).

Hay veces que la travesía es larga, frondosa, turbulenta. Hay veces en las que el peligro y el caos me excita, me llama, me llena, me gusta, me aterra. Hay veces que naufragar es lo mejor que me puede pasar. Hay veces que termino por empezar todo aquello que aún escondo. Hay veces que lucho contra mi propio reflejo sin antes haberme encontrado yo mismo. Hay veces que nado en agua turbia emocionado por lo que me pueda encontrar. Hay veces que la muerte nos hace eternos. Hay ocasiones en las que las palabras lo son todo. Hay sensaciones que no se repiten. Hay sentimientos que nunca se terminan. Hay veces que mis versos se quedan muy lejos de la justicia. Hay veces que mis venas gritan libertad. Hay veces que el mérito nace de la valentía. Hay veces que la voluntad me maneja. Hay veces que solo quiero buscar. Hay veces que las rosas no se marchitan. Hay personas que te alegran los domingos. Hay veces que la fuerza se busca en poemas y se encuentra en lágrimas. Hay veces que ser un héroe es ordinario. Hay segundos en los que aquél que espera no desespera. Hay veces que los sueños no se sueñan. Hay veces que el frío me quema. Hay labios que me consumen. Hay veces que estando a tu lado no necesito otro vicio. Hay veces en las que solo quiero desnudar, cuidar, encontrar, vivir, respetar, esa rosa con espinas que se abre cuando solo veo en ella futuro.
Hay miradas que matan al término medio. Hay veces que la verdad no es suficiente para sobrevivir. Hay personas que cuidan un trozo de mí. Hay silencios que apagan hasta la oscuridad. Hay ilusión en cada suspiro que te dedico.

(...) and not, when I came to die, discover that I had not lived.


Dead Poets Society.

domingo, 5 de octubre de 2014

Parece



Parece complicado sobrevivir a la vida,
(¿o a la muerte?)
si aún no te conoces, 
si aún no te encuentras,
si aún te buscas.

Parece que si no siento el éxtasis en las venas
no siento mis penas,
no pienso mis dudas,
no temo a mis inquietudes.

Parece que mi suerte está de tu lado
cuando espero a darte
todo lo que nos merecemos.

Parece que la realidad está lejos
cuando sueño sobre tus labios,
cuando me duermo en tu cintura.

Parece que mi recuerdo se confunde
con tus idas y venidas
con mi vaivén,
con nuestros desencuentros.

Parece que ya no duermo conmigo
parece que termino por darte
ese poco que ahora queda de mí
para que puedas crecer
ver
notar
actuar
guardar
para que puedas sentirme
y pincharte con mi rosal
y descubrir la flor de mi vida
que se esconde, se esconde
para ti, solo para ti.

Por Chema Madoz.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Mi lugar

Hay un lugar muy cerca de aquí,
y de mí
en el que la verdad no es novedad
en el que la vida no es misterio,
el lugar en el que miedo
viste de color negro,
luto negro.

Extrarradios y polizón
que no conocen otro corazón.
Desdichado y tenue
verde, bonito y violín que muere.

Lugar, ciudad,
hogar
en el que quemarnos con San Juan
y volar
nuestras cenizas
todas las noches, ninguna perdida.

El lugar en el que mirarla y mimarla
no tienen diferencia, ni hijos, ni nada,
ni todo, ni distancia.

Jugamos a escribir a la luna
taciturna
que contempla mi rebeldía,
por el día,
mi pesar
por la noche.

No deseo
y tan solo quiero
que en mi última cena estés tú.
Vestida de blanco
y desnuda
y bonita
y cuidada
y conmigo, conmigo, conmigo.

Café oscuro y cielo abierto
noche cara sin ti, amor incierto;
locura y desenfreno en esta copa
que sin ti, café aguado, llora.

El cielo chirría y el mar sabe a sal
y a sol,
las lágrimas no fueron libres
sino robadas,
no fueron cautelosas,
sino rápidas;
nunca fueron dulces
sino golosas.

Garrafas de ilusión derrochada(s)
en mi sitio, mi hogar, mi escondite,
mi refrán, mi cuento, mi fábula,
mi moraleja, mi vida, mi sinvivir,
mi sinsaber. El sitio, mi hogar,
mi rendija, mi escape, mi caricia.

Lugar con curvas con sombras,
que insinúa arte en la mirada
que muestra mi cobardía clavada
en tus rincones
hechos ilusiones.

Mi pérdida, mi fuerza,
mi Estado libre,
mi anarquía llena de certeza.

Mi todo, mi nada, mi conmigo,
mi contigo, mi sin ti, mi sin mí,
mi flaqueza
transformada en fuerza.

Lugar recóndito y lejano
al que voy de tu mano,
lugar del que nunca vuelvo
por el mismo camino.

Lugar, hogar,
llamado tú.

El árbol de la vida, de Gustav Klimt.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Consabor

Ahí llueve y aquí
los cristales relucientes
aguardan a que vengas 
de la guerra que noche sí
y noche también 
jugamos a no perder
debajo de las sábanas.

Ahí gritan y aquí
mis manos te tocan los labios
escuchando cada susurro
ahogado en miles
y miles
de gotas empantanadas
sin poder
salir a flote.

Ahí corren y aquí
mis palabras consuelan 
otros sentimientos a destiempo
otra razón para perderla
otro matiz desencontrado
en versos oprimidos.

Ahí gimen y se retuercen y aquí
hacemos de la guerra un mundo
de la vida nuestra muerte
de las caricias mi ilusión
de tu penetrante mirada
mi sinsaber, mi consabor.

Chema Madoz.

jueves, 11 de septiembre de 2014

Habitación 19

Comerte las venas,
ríos llenos de vino tinto
rojo pasión
ardiente corazón.
Saborear tus poros
con mi caprichoso instinto
que convierte en oro
las noches contigo.
Distinto.
Desigual y parecido a mis sueños
que siempre escribo sin peros
olvidando al destino
corriendo por el fino limbo
de la vida y la muerte
de la suerte
de tu cintura
de mis mordeduras
de la blancura
de nuestra oscuridad.
Sagaz.
Dispara y mata, y grita y araña
por mi espalda sin fin.
Acelera y desenfreno
fuerte y sin miedo.
Escucha mis gritos en mitos
mis leyendas en hitos,
mis historias fantasiosas
en este desvelo 
desnudo
nuevo
y viejo en mis palabras
sabores exóticos
vientos dulces
luna más que llena.
Noche fiera.

Sin título, 1985; de Chema Madoz.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Especial III ANIVERSARIO

Buenos días, tardes y noches queridos lectores y lectoras.

Otro año más el día 8 de septiembre os recibo con los brazos abiertos para celebrar, esta vez, el III aniversario de un blog que aún no ha encontrado la cordura.

Hoy hace tres años empezaba a crear lo que ahora todos y todas podéis ver, sentir y disfrutar. Hoy hace tres años no hubiese imaginado que mi escritura fuese a metamorfosear tanto hacia una realidad a veces inexistente o quizás hacia una verdad demasiado real. Tengo ganas de hacer cosas nuevas, crear, innovar, resurgir la vanguardia que estas palabras piden a gritos. También durante este año habréis visto que las imágenes que acompañan a los textos son cuadros; y espero que os guste esa idea que tuve un día en clase de filosofía de acercar el arte al arte y dar forma a una pequeña composición que el lector crea 'inseparable'.

Además, he decir que este año los textos han tomado otro cariz yendo desde lo más trascendental o metafísico hacia lo propio, lo que es de uno, queriendo difundir en vosotros y vosotras la misma duda, sentimiento o perturbación que en ese preciso instante estaba experimentando yo. Creo que he crecido, tanto como lector, escritor y persona. A mí el escribir me fortalece, es un refugio del que ansío salir pero no quiero apartar de mi vida. Supongo que aquí el subconsciente da lo que mi propia realidad le quita.



Ahora no escribo como antes, ahora escribo para mí, para encontrarme en mi propia y reluciente soledad; escribo a mi verdad, a mi amor, a mi realidad, justicia y pasión.

Así, al igual que el pasado año, añadiré quince puntos sobre mí que quizá os gustará conocer:
1.-Siempre pido el café caliente
2.-Suelo oler los libros al comprarlos.
3.-Quiero estudiar latín y numerología.
4.-Me gusta Nietzsche.
5.-Prefiero el frío al calor.
6.-Tengo mala letra.
7.-He empezado a usar gafas.
8.-Me cuesta escribir algo que no sea poesía.
9.-Pienso que la comunicación no verbal dice mucho más que las palabras.
10.-Han aparecido varios tipos de grises en mi vida; ni el blanco es tan claro ni el negro tan oscuro.
11.-Si no me gusta un libro en sus 100 primeras páginas dejo de leerlo.
12.-Suelo escribir los títulos después del contenido.
13.-El futuro me preocupa y me fortalece.
14.-Me cuesta más hablar que escribir.
15.-Este año he empezado a vivir en una musa que nunca morirá.
¡El próximo 8 de septiembre habrá más!

Las entradas más visitadas en estos tres años han sido:
NO ME CONOCES: 544 visitas
Un reloj para el pasado: 296 visitas
Hoy puede ser un gran día: 249
Siempre: 186 visitas
Carta para un amor perdido: 165

Y mis entradas favoritas de estos últimos 365 días son:
1º.-Te veo
2º.-La calle está muerta
3º.-A destiempo

Aquí podéis ver los especiales de los anteriores aniversarios:
Entrada del I aniversario
Entrada del II aniversario

Y por último; agradeceros las visitas, los comentarios, las críticas, las valoraciones que texto tras texto, que poema tras poema, hacéis.
Gracias a aquellas personas que me inspiran en la vida y hacen de mí una mejor persona. Por ellas va todo mi esfuerzo y gratitud.

¡Hasta la siguiente!


domingo, 31 de agosto de 2014

Piti

     Cigarro confundido lleno de ceniza que me ahumea en estos gritos extranjeros, en este ritmo inconfundible, en esta tos de corazón, en esta pena de verdad, en estas palabras de mentira.
 
  Ceniza fría y asiento caliente, noche joven y rebeldía ardiente. Pies cansados, escalones abarrotados y arrebatados de pisadas fuertes de suelas llenas de dientes, de pieles falsas, de poemas sin rima. Escalones como peones.
 
  Filtro sucio y guarro despojado de su blanco impoluto, filtro que no deja pasar la mala sangre al buen corazón, ni la mala vida a la buena muerte. Filtro olvidado en sorbos de carmín rojo, violeta, verde, color arco iris. Filtro sucio que escribe sin control y sin pensar, sin pensar que se consume y que siempre acaba en el suelo.

     Labios y manos inciertas llenas de certeza y seguras de lo que no hacen, astuta mirada que mata y engaña, y sale cara. Labios y manos que endulzan la muerte.

Cigarro ceniza filtro manos sin sabor, tus labios, corazón.


miércoles, 27 de agosto de 2014

A destiempo

Confundo mi sabiduría con tu tempestad,
la soberbia de mis palabras con tu arraigo,
la dulzura
inexperta
de esta vida
con tu sufrimiento acompasado.

Una ventana por la que llorar
y volar
¿a la vez?
Déjame saborear la clausura
de este concierto in crecendo
de esta muerte pensada,
de esta vida acelerada
contigo y sin ti,
igual que ayer y hoy y mañana
el fuego calma al agua
la tierra ocupa mis raíces
el viento confunde mis matices
y la vida se sumerge en un sin fin
finito
de tormentas y truenos y relámpagos
y tornados y huracanes y llantos infelices
que acobardan, de una vez por todas
estos tachones perfectos
esta muerte sin miedos
estos versos a destiempo.

Autorretrato, de Pablo Ruíz Piccaso (1907).

lunes, 18 de agosto de 2014

Cuellos, piernas, cinturas

Me gusta tocar, notar, palpar
tus complicaciones a lo largo
de todo, todo todo todo, tu cuello;
en el que doy mil vueltas antes de perderme.

Me gusta acariciar, descubrir, encontrar
tus mejores complicaciones en el recorrido
de tus acompasadas, pendulares y sensatas piernas,
a las que llego con más fuerza que nunca.

Me encanta reinventarme un poco más
en tu irreversible cintura contorneada,
que espera que yo salga de la jaula
para, ahora sí, poder escribir
el, mejor, poema,
que, nadie, podrá, escribirte.
Jamás.

La Clairvoyance; de Rene Magritte.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Amor

Sin embargo siempre termino volviendo
a saborear con palabras el frío de tu huella
de tu oscuridad
de nuestra sombra, tenue.

Mil voces claman al cielo en mi cabeza
diciendo: "Guille, mira que te avisé",
pero qué quieres que le haga, querida alma,
si quien me resucita son las cosas complicadas.

 Amor, amor, amor...

Podría y no es,
querría y no puedo
sería y no quiero serlo.

Pero qué bonita que eres cuando me miras
y me pierdes y me tatuas tus ojos
a fuego lento, calentando al destino
celoso por no poder esconderse en tus labios.

Amor, amor...

Mi piel te llama a gritos,
los ángeles del cielo, cielo, también te reclaman;
ven conmigo e iremos al infierno
a descubrir cómo vivir muriendo.

Vuelvo, y vuelvo, y no me olvido
de las cicatrices que no abres
de las heridas que consuelas
de los sueños que despiertas.

 Y siempre, pero nunca, termino de volver.
 Amor.

El sueño de la razón produce monstruos
de Francisco de Goya y Lucientes.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Sin luz

Sin luz te veo y te escribo,
y me despierto haciendo equilibrios
en tu cintura
sin cordura.


Sin luz te sueño y te admiro,
siendo la apuesta más segura
que siempre gano en el último suspiro.


Así reflejo mi voz muda
que nunca se agota
de decir, de gritar, susurrar
que estar sin ti es una tortura,
otra derrota.


En mi utopía de los sueños
en la que nadie ni nada gobierna,
en la que recorrer tus secretos
se convierte en la mayor meta.


Sin luz te hago eterna
en estas palabras cómplices
de tus imperfecciones
que sólo existen por fuera.


Fireworks, de M. C. Escher.

lunes, 28 de julio de 2014

Viajar

La vuelta a casa siempre se hace eterna
cuando venimos de un lugar
desconocido
como nuestro rostro.

Maldito espejo maldito que siempre mira
mis ojos al despertarme,
y yo le sonrío
y él me devuelve, de malas maneras, mi sonrisa.

Quizá sepa demasiado como para mentirse.

Ya no sirve la noche para viajar
a territorios mal escritos en leyendas,
a caricaturas mal dibujadas
ni a escondites mal escondidos.

Ya no sirvo para viajar.

El veneno inunda mi sangre, 
otra vez ese espejo
que rompe y grita con polvo
con entusiasmo con júbilo.

Mentiras, palabras, mentiras
y más palabras.
Escóndeme del destino, dichosa vida,
ahógame en tu mar.

Piérdeme en el mapa
y haz mágico el encuentro
entre el espejo
y mi sonrisa.
Mi sonrisa bonita.

Esaouira, de Pier Scimemi.

domingo, 20 de julio de 2014

Restos

Empezaremos a jugar con lo que no queda
de este baldío y deshecho destino
que nunca termina de eternizarse
para matarme sin saber cómo morir.

Los restos se confunden con un miedo
que no me deja escapar de tus ojos
fieros e intensos como el infierno,
donde podremos ser amigos.

La reina que enfurece mi calma,
la actriz que miente a mi corazón,
la inspiración de miles de palabras,
el efecto de mi causa.

No creo en ilusiones que se confunden
ni en el futuro eterno que nos espera.
Creo en que quizá mañana
el valor vuelva a ser mi fuerte.
Para que regreses.

La vida son dos días
y me ha gustado pasarlos contigo.

Construcción blanda con judías hervidas, (Premonición), de Salvador Dalí.

jueves, 17 de julio de 2014

Pens/arte

Empiezo a pensarte
y estas palabras
empiezan a temblar
para nunca dejar de hacerlo.

Cada día el cigarro se consume,
poco a poco,
y aunque me encanta la ceniza
ella está muerta y yo resucitando.

Quién va a escuchar a este poeta
que ama el frío del invierno
y los colores de la primavera.
A este poeta indefinido.

Solo en casa.
Desnudo.
Con los cascos puestos.
Sin música.
Esperando a que me llames.

Y esperando es el tiempo
el que me pierde
entre todas tus fotos,
en las que sales sonriendo
y si no ya lo hago yo.

No necesito pero quiero
hacer sangrar estos renglones
que rezan por tener un poco de fe
para poder terminar de pensarte.

Muchacha en la ventana, de Salvador Dalí.

miércoles, 9 de julio de 2014

Te veo

Y ahora escribo, te escribo,
aunque a ti no te guste decirlo así.

Te veo lejos, impotente, resignado,
esperando
esperanza.
Volverás.

Te veo desnuda en mi cabeza
y sincera en mi corazón,
te veo el perfil más adecuado 
para que enloquezcas mi razón.

Escribo como un loco, te escribo,
y en esa curva,
la de tu cintura,
la de tu pecho,
en tus clavículas,
me maté yo.

Te veo desnuda,
amaneciendo
y yo vistiéndote a besos.

Te veo desnuda
y segura;
me veo desnudo
y seguro;
confundiendo tus besos
con mis versos.

M. M. H.

domingo, 6 de julio de 2014

Remitente desaparecido

Estoy en busca y captura
por haber perdido
la oportunidad de encontrarte.

Quieren mi vida
como si de ella
fueran a sacar algo.

Quieren que pierda
porque creen
que así ganarán ellos.

Me buscan por buscar,
y no me encuentran.

Tiro las botellas al suelo
que de repente llora whisky
mirándome con cara de pena.

Reflejo del alma.

No busques simbolismo
a unas palabras
que agotan un silencio inexistente,
no busques nada
que te encontrarán.
Pero busca, búscate a ti hasta el final,
así quizá con lo único que te encuentres
sea contigo mismo.

Sigo en busca y captura
por quererme perder
y encontrarte a la vez.

Bond of union (Vínculo de unión), de M. C. Escher.

lunes, 30 de junio de 2014

Tengo ganas

Ni te imaginas todo lo que lloro
cuando el miedo me hace pensar
y no actuar.

Ni te imaginas todo lo que escribo
cuando el miedo me hace pequeño
y no fuerte.

Ni te imaginas todo lo que te sueño
cuando el miedo se esconde en una pantalla
y no huye.

Ni te imaginas las ganas que te tengo
cuando el miedo me hace feliz
y no débil.

Ni te imaginas la mala letra que hago
cuando el miedo me hace recordar
que no te puedo olvidar.

No tengo ni idea de tu imaginación,
lo más preciado de un animal,
como nosotros, aceptémoslo,
que luchan por sobrevivir
y no por ganar, vencer o derrochar,
mañanas, tardes y noches
en una despedida
que ni si quiera estos ojos llorosos
son capaces de disimular.

Senecio, de Paul Klee.

domingo, 22 de junio de 2014

Lejos

Hoy vengo a escribirme a mí,
a ver si te encuentro como lo hacía antes;
hoy vengo a buscar en mi realidad
una sola razón para seguir pensando en ti.

Hoy estoy aquí, sintiendo la distancia más que nunca,
hoy estoy sin ti.
Aunque contigo como nunca antes.

Hoy la palabra lejos no está cerca de describirnos,
mientras tú ríes, yo pienso;
mientras yo te pienso, tú me vuelves loco.

Hoy estoy igual que siempre, pendiente de tus ojos,
a ver dónde miran, a ver qué hacen, a ver qué dicen,
aunque ni yo pueda verles a ellos, ni ellos matarme a mí.
Hoy estoy igual que nunca, echando de menos
las cosas que nosotros jamás llegamos a hacer.

Lejos como tú y yo, ahora,
lejos como el mar del cielo,
lejos como la libertad en tus labios,
lejos, tan lejos que quizá
estamos más cerca de lo que pensamos.
O imaginamos.

Star of the Hero, de Nicholas Roerich.

domingo, 15 de junio de 2014

Dentro de mí

Yo he hecho la revolución en tus labios
a la vez que ellos callaban
y me gritaban que querían más,
más y más, siempre más.

Yo he bailado en tu espalda
en cada punzada que con estas manos
te daba y te quitaba,
te robaba y te susurraba.

Yo he derribado un muro contra ti
para que ni yo nos hiciera separarnos
para que solo contáramos nosotros
como si cuando estamos juntos
necesitáramos a alguien más.

Y así, yo, que he hecho tantas cosas
me encuentro solo cuando tú estás lejos,
me encuentro, al menos, que ya es algo;
me encuentro con la verdadera verdad,
con la razón, con la certeza, con la seguridad
de que algún día aunque estés a miles de km
no estaré solo
porque te llevaré
dentro de mí.

Mouth of flower, de Octavio Ocampo.

sábado, 7 de junio de 2014

Hoy

Hoy me encuentro solo,
como nunca,
porque últimamente
ni si quiera me encuentro.

Hoy he venido a pagar las deudas
que tengo con tu cuello,
ese del que me ahorco
siempre que intento olvidarte.

Hoy he aprendido a empezar de nuevo,
desde el tiempo que éramos tú y yo,
sin conocer la palabra nosotros;
como si fuese fácil hacerlo.

Hoy hay una fina línea entre conocer
todo aquello que quiero
sabiendo que tú eres lo que necesito
sabiendo que te tengo.

Rooms by the Sea, Edward Hopper

domingo, 25 de mayo de 2014

Eternos

No he venido a perderme en tus ojos
ni a sofocar estas lágrimas injustas
que caminan despacio sobre estas palabras,
rotas.

Como si pudiésemos renacer, revivir,
remorirnos el uno sobre el otro
sin temor a crecer, vivir,
a morir solos.

Angustiado y exhausto me encuentro
cuando, cómo no, el tiempo arroja
sobre mi corto camino un atisbo,
ínfimo, de lo que creo que es ilusión.

Atronadores y tensas palabras me marcan
a la vez que maltratan
para que algún día me enseñes a ganar
para que algún día me conforme con la derrota.

Derrota rota.
Lágrimas que huelen a ti.
Vida, muerte, tiempo,
eternos, juntos.

Cycle, de M. C. Escher.

viernes, 9 de mayo de 2014

Ojos cobardes

Vengo rápido para irme despacio
como nunca quiero hacerlo
hasta que me conviertes en tuyo.

No quiero pensar y quiero sentir
tu mano rozando mi cuello,
mis labios tiritando por ti.

El destino se nos quedó corto
cuando por casualidad nos conocimos
sabiendo quienes éramos
sin habernos visto.

Ahí nos encontramos y nos perdimos
cada uno con un rumbo
sin saber cuándo, dónde, por qué parar.

Mi lucha, mi guerra, solo ve tus ojos,
cuando los míos, los más cobardes
no te dejan escuchar todas mis no verdades.

''Yo soy yo y mi circunstancia.''
Tú eres la sombra que reina en mi paraíso.

The false mirror, de René Magritte.

domingo, 27 de abril de 2014

Hace frío

Hoy, por la mañana,
no he escrito nada.
No hay musas,
basura.

Llevo diez minutos
tachando tu nombre
en mi cabeza,
en mi calavera.

El viento no se ve
pero mueve las cosas
y hace frío,
quizá sea tu mirada.

Vivir, 
sufrir,
morir.

Nacer, 
crecer,
perecer.

Observar,
besar, 
matar.

No muero en ti cada vez que te tengo
porque no sabría resucitar en tus labios
cada vez que tu mirada me roza
siempre que no la dejo.



sábado, 19 de abril de 2014

¿Acaso?

¿Acaso no es la derrota
la victoria del perdedor?
¿Acaso no es la noche
el principio de un día?
¿Acaso es la fuerza
la que tiene razón?
¿Acaso es el destino
el que decide por ti?
¿Acaso son las sombras
las que te iluminan?
¿Acaso sirven los besos
en tu espalda?
¿Acaso dejas vivir
la mentira dentro de ti?
¿Acaso revives la ilusión
cuando no abres los ojos?
¿Acaso terminas todo
sin haber empezado nada?
¿Acaso soy yo
el que escribe por ti?

Perros jugando al póquer; de Cassius Marcellus Coolidge.

lunes, 7 de abril de 2014

Esto no es un libro

Esto no es lo que parece
porque nunca lo es
¿Qué es esto?

Esto es una vida que se hace realidad,
que no escucha la lluvia cuando me moja,
que no oye los truenos cuando me despiertan.

Esto no es solo lo que parece
sino todo lo que se esconde en las palabras
que este papel nunca verá grabadas.

La virtud está muy lejos,
el termino medio ya no existe,
la verdad por encima de todo.

Las letras bailan al son de un himno
que no tiene bandera, ni patria,
que nacen en mi mano y mueren en tu boca,
como ahora.

Y así otra tras otra
nacen mueren nacen mueren
aunque algunas, como tu nombre,
nunca mueren.

Bodegón con Libro, Vela y Rosa; de Antonio Guzmán Capel

domingo, 30 de marzo de 2014

Suicidarse y resucitar

El mar se queda pequeño para tu alma
que vuela libre en esta muerte
camuflada de verde esperanza,
-de vida-
que cada vez que te mira
prueba -suerte-.

En el interior de mis versos
se esconde la libertad
de saborear
tus tan soñados besos.

El tiempo no acompaña,
pasa muy deprisa
y los segundos empañan
tus caricias.

Hoy llueve y mañana amanece
con más ganas de estar contigo
perdidos en mis sábanas
contando las esquinas de mi cama.

Es suicidarse en tus labios
y resucitar en tus piernas,
confesando los pecados
y maldiciendo las penitencias.

Ya no sé de qué color viste la soledad
de estas dichosas y malnacidas palabras,
aterrorizadas por no saber gritar
la rebeldía que las tiene ahogadas.

Kazimir Malevich, Suprematist composition.

jueves, 13 de marzo de 2014

Infinitos

No he entrado nunca en tu cuerpo
que se consume como un deseo
que se desvanece líquido, impuro
en mis manos que corren por tu futuro.

La crítica a tus piernas;
cinco estrellas polares
en las que perderse y ganar
en las que buscar y no terminar.

El índice de tus caderas
incitan mis latentes besos
que nacen muertos
que se mueren por nacer.

Ojos bonitos y penetrantes
que me crucifican las tardes
en las que nuestra boca
sólo busca emborracharse.

Me quitas la razón y así haces que la tenga,
me decoras la vida y no ocultas la muerte,
sabes que mañana no es hoy
y no crees en nuestro destino.

Rebobina la noche con la canción
en la que gritamos mudos
y rompemos con nuestro cuerpo;
uno sobre el otro, infinitos.

Piet Mondrian, Pier and Ocean (Embarcadero y océano)

domingo, 9 de marzo de 2014

Gritar

Acabo de escribirme mil palabras
que los tachones no son capaces de entender
aunque la justicia se deje entrever
por los barrotes de estas manos atadas.

Miles de voces se alzaban
en un mismo grito,
en un mismo silencio,
por la igualdad.

Por el día se nos ve, unidos;
la noche, cómplice, nos observa
como lo hace la justicia cegada,
que nos ilumina, fuertes.

El grito que calla dentro de mí
crece y me calienta el aliento
para acabar hundido en este silencio
que aterra y oprime mi corazón.

Los árboles siempre crecen,
las flores siempre se marchitan
nosotros somos inmortales,
la lucha nos hará eternos.

¡Basta ya!
Me he cansado de esperar;
el futuro es negro; como mi bandera,
el presente es fugaz, tenemos que gritar.

William Bouguereau; Igualdad ante la muerte.

martes, 4 de marzo de 2014

La calle está muerta

Mira lo fácil que es salir del agujero
ese que mancha y recalca un golpe certero
sobre mi sobria y desaparecida patria.
¡Mira lo fácil que es tener ansia!

La calle está muerta,
hoy no hay escuela,
los niños están en sus casas
mientras que el tiempo es lo único que pasa.

Mira los libros todo lo que saben
que si por la página correcta se abren
te dicen cosas que tu cabeza
y tu corazón esconden,
esto empieza.

Empieza en el rincón perdido del mundo
donde la gente como yo nos encontramos
a veces muertos, otras en un oscuro profundo,
donde las bestias conviven y otros pensamos.

Tira lo que sobra fuera de tu ser
que no ocupe el espacio de la fantasía
que combinada con la acción
nunca va a perecer
y está en tus manos que acabe algún día.

¡Vive, libertad mía!
vuela libre como la tinta te crió
vuela los altos cielos que soñaría
si no fuese por este adiós.

Wassily Kandinsky, Otoño en Bavaria.

viernes, 28 de febrero de 2014

Esta soledad...

La paz y la armonía se difuminaban
en nuestras noches de infortunio,
de no querer ver el amanecer,
de no saber sentir el paso del tiempo.

La llama que nunca se apaga
me mata y me carcome
como el frío a un árbol,
como tu mirada a un mortal.

Palabras no hay para notar
el áspero sabor de la injusticia
que cada uno llevamos en nuestra mano
y hacemos de ella nuestras oraciones.

No hay suficiente luz para que vea
que en el finito mundo que me rodea
pueda disipar la soledad
que hoy y ahora, es mi mejor compañera.

Vuelvo a encontrarme en la penumbra
de unos brazos sobrios amarrados a un puerto
que me marean por no saber decidir
si la noche es joven o eterna.

El fuego quema mis cartas
que el cartero no pudo sellar,
el destino me jugó una mala pasada,
yo no quiero volver atrás.

Y ahora no te confundas,
no creas que escribo para ti
como antes lo hacía
sin miedo a la libertad.

Ahora he cambiado y silenciado
todos mis puntos suspensivos
que con el valor y la justicia en la mano
ahogan y reviven esta soledad...

René Magritte, El misterio de lo común.

domingo, 23 de febrero de 2014

Deseoso

En los posos del café te veo
y aunque soy un escéptico
el destino siempre
va ligado con el futuro.

La suerte es otra de mis cartas
que aún no he aprendido a jugar
porque pierdo cuando me arriesgo
porque me pierdo si no te apuesto.

Hoy el periódico no dice nada
de ti,
por otro lado todo sigue igual,
el otoño hace estragos a la felicidad.

Tampoco encuentro tu nombre
en ninguna página que leo,
quizá deba enamorarse de ti
un poeta con mucho dinero.

Me tengo que ir siempre que te vas
guarda esto donde nadie lo vea
y no se lo enseñes al aire
que mis deseos, si se vuelan,
no se cumplirán.


P.S.

sábado, 15 de febrero de 2014

IMPROVISACIONES #1

Es increíble cómo las sombras
iluminan tus errores tan perfectos
que no dejan de matarme
noche tras noche.

Y de qué manera se deja mostrar
el mejor complemento que llevas.
Tu mirada.

Y ahora elige un color,
el azul del cielo,
el negro del pasado
o el verde de tus ojos.

Luego dijiste ''cariño, ven puesta de sol'.
Que la noche es joven
y nos está esperando.
Para bailar con su Luna
llena de inquietudes.

Y hacer juegos de palabras
sobre tu espalda
esperando a ganar
sobre tu pecho.

Y alinear un tres en raya
con esos tres lunares tuyos.
Que sobresalen en tu cuello
y no dejan de mirarme.

Ojalá olvidemos el jamás,
y nos arriesguemos por el quizás.
Ese quizás que solo termina
cuando dejamos de besarnos.

Porque aún no hemos practicado
nuestras despedidas
de otra forma.
Y aún espero el día
en el que no haga falta
decirnos adiós con los labios
-los míos con los tuyos-.

Fin.

O no...

Man Ray: ''Fotografío las cosas que no quiero pintar, cosas que de por sí existen.''

Entrada improvisada junto con L. McCartney, autora del blog Las siete notas de la escala (de grises).