viernes, 28 de febrero de 2014

Esta soledad...

La paz y la armonía se difuminaban
en nuestras noches de infortunio,
de no querer ver el amanecer,
de no saber sentir el paso del tiempo.

La llama que nunca se apaga
me mata y me carcome
como el frío a un árbol,
como tu mirada a un mortal.

Palabras no hay para notar
el áspero sabor de la injusticia
que cada uno llevamos en nuestra mano
y hacemos de ella nuestras oraciones.

No hay suficiente luz para que vea
que en el finito mundo que me rodea
pueda disipar la soledad
que hoy y ahora, es mi mejor compañera.

Vuelvo a encontrarme en la penumbra
de unos brazos sobrios amarrados a un puerto
que me marean por no saber decidir
si la noche es joven o eterna.

El fuego quema mis cartas
que el cartero no pudo sellar,
el destino me jugó una mala pasada,
yo no quiero volver atrás.

Y ahora no te confundas,
no creas que escribo para ti
como antes lo hacía
sin miedo a la libertad.

Ahora he cambiado y silenciado
todos mis puntos suspensivos
que con el valor y la justicia en la mano
ahogan y reviven esta soledad...

René Magritte, El misterio de lo común.

domingo, 23 de febrero de 2014

Deseoso

En los posos del café te veo
y aunque soy un escéptico
el destino siempre
va ligado con el futuro.

La suerte es otra de mis cartas
que aún no he aprendido a jugar
porque pierdo cuando me arriesgo
porque me pierdo si no te apuesto.

Hoy el periódico no dice nada
de ti,
por otro lado todo sigue igual,
el otoño hace estragos a la felicidad.

Tampoco encuentro tu nombre
en ninguna página que leo,
quizá deba enamorarse de ti
un poeta con mucho dinero.

Me tengo que ir siempre que te vas
guarda esto donde nadie lo vea
y no se lo enseñes al aire
que mis deseos, si se vuelan,
no se cumplirán.


P.S.

sábado, 15 de febrero de 2014

IMPROVISACIONES #1

Es increíble cómo las sombras
iluminan tus errores tan perfectos
que no dejan de matarme
noche tras noche.

Y de qué manera se deja mostrar
el mejor complemento que llevas.
Tu mirada.

Y ahora elige un color,
el azul del cielo,
el negro del pasado
o el verde de tus ojos.

Luego dijiste ''cariño, ven puesta de sol'.
Que la noche es joven
y nos está esperando.
Para bailar con su Luna
llena de inquietudes.

Y hacer juegos de palabras
sobre tu espalda
esperando a ganar
sobre tu pecho.

Y alinear un tres en raya
con esos tres lunares tuyos.
Que sobresalen en tu cuello
y no dejan de mirarme.

Ojalá olvidemos el jamás,
y nos arriesguemos por el quizás.
Ese quizás que solo termina
cuando dejamos de besarnos.

Porque aún no hemos practicado
nuestras despedidas
de otra forma.
Y aún espero el día
en el que no haga falta
decirnos adiós con los labios
-los míos con los tuyos-.

Fin.

O no...

Man Ray: ''Fotografío las cosas que no quiero pintar, cosas que de por sí existen.''

Entrada improvisada junto con L. McCartney, autora del blog Las siete notas de la escala (de grises).

jueves, 6 de febrero de 2014

Volver atrás

Tengo mil ideas en la cabeza
poniendo banda sonora 
a mis errores
y enmudeciendo a mis aciertos.

Alguien ha debido matar 
todos los pájaros
que encendían la esperanza
en mi cabeza.

Qué pena no volver atrás.

Ya no sé cómo decírtelo,
deberías dejar a un lado
lo inseguro y centrarte
en lo que tienes y quieres;
pues eso, lo es todo.

Ya no sé cómo explicarte
que debes arriesgar y ganar
y volver a levantar la cabeza
para que tus errores cambien,
para que tus aciertos enmudezcan.

Man Ray: Violín de Ingres.

domingo, 2 de febrero de 2014

A veces me pregunto

A veces me pregunto por qué seguimos aquí,
viendo como el tiempo nos consume,
dejando que los días pasen,
malgastando los momentos irrepetibles.

A veces me lo pregunto
y a veces tengo respuesta.

No siento el calor que no tengo
ni el frío que hiela esta palabras,
el futuro se queda lejos
y el pasado me engaña.

Cada vez se cobra más caro el ser feliz,
la vida no pasa una.

Una mañana tuve la idea de no dormir
y casi lo consigo,
hasta que me di cuenta
de que mis ojos estaban cerrados.

Volveré a luchar por mí
y por ser siempre lo que soy ahora.

Ya lo dejo, el tiempo me mata,
y ahoga mis preguntas 
entre cosas que no llevan a ningún sitio,
a veces me pregunto qué va a ser de mí.

Salvador Dalí: Barco de mariposas