domingo, 25 de mayo de 2014

Eternos

No he venido a perderme en tus ojos
ni a sofocar estas lágrimas injustas
que caminan despacio sobre estas palabras,
rotas.

Como si pudiésemos renacer, revivir,
remorirnos el uno sobre el otro
sin temor a crecer, vivir,
a morir solos.

Angustiado y exhausto me encuentro
cuando, cómo no, el tiempo arroja
sobre mi corto camino un atisbo,
ínfimo, de lo que creo que es ilusión.

Atronadores y tensas palabras me marcan
a la vez que maltratan
para que algún día me enseñes a ganar
para que algún día me conforme con la derrota.

Derrota rota.
Lágrimas que huelen a ti.
Vida, muerte, tiempo,
eternos, juntos.

Cycle, de M. C. Escher.

viernes, 9 de mayo de 2014

Ojos cobardes

Vengo rápido para irme despacio
como nunca quiero hacerlo
hasta que me conviertes en tuyo.

No quiero pensar y quiero sentir
tu mano rozando mi cuello,
mis labios tiritando por ti.

El destino se nos quedó corto
cuando por casualidad nos conocimos
sabiendo quienes éramos
sin habernos visto.

Ahí nos encontramos y nos perdimos
cada uno con un rumbo
sin saber cuándo, dónde, por qué parar.

Mi lucha, mi guerra, solo ve tus ojos,
cuando los míos, los más cobardes
no te dejan escuchar todas mis no verdades.

''Yo soy yo y mi circunstancia.''
Tú eres la sombra que reina en mi paraíso.

The false mirror, de René Magritte.