domingo, 31 de agosto de 2014

Piti

     Cigarro confundido lleno de ceniza que me ahumea en estos gritos extranjeros, en este ritmo inconfundible, en esta tos de corazón, en esta pena de verdad, en estas palabras de mentira.
 
  Ceniza fría y asiento caliente, noche joven y rebeldía ardiente. Pies cansados, escalones abarrotados y arrebatados de pisadas fuertes de suelas llenas de dientes, de pieles falsas, de poemas sin rima. Escalones como peones.
 
  Filtro sucio y guarro despojado de su blanco impoluto, filtro que no deja pasar la mala sangre al buen corazón, ni la mala vida a la buena muerte. Filtro olvidado en sorbos de carmín rojo, violeta, verde, color arco iris. Filtro sucio que escribe sin control y sin pensar, sin pensar que se consume y que siempre acaba en el suelo.

     Labios y manos inciertas llenas de certeza y seguras de lo que no hacen, astuta mirada que mata y engaña, y sale cara. Labios y manos que endulzan la muerte.

Cigarro ceniza filtro manos sin sabor, tus labios, corazón.


miércoles, 27 de agosto de 2014

A destiempo

Confundo mi sabiduría con tu tempestad,
la soberbia de mis palabras con tu arraigo,
la dulzura
inexperta
de esta vida
con tu sufrimiento acompasado.

Una ventana por la que llorar
y volar
¿a la vez?
Déjame saborear la clausura
de este concierto in crecendo
de esta muerte pensada,
de esta vida acelerada
contigo y sin ti,
igual que ayer y hoy y mañana
el fuego calma al agua
la tierra ocupa mis raíces
el viento confunde mis matices
y la vida se sumerge en un sin fin
finito
de tormentas y truenos y relámpagos
y tornados y huracanes y llantos infelices
que acobardan, de una vez por todas
estos tachones perfectos
esta muerte sin miedos
estos versos a destiempo.

Autorretrato, de Pablo Ruíz Piccaso (1907).

lunes, 18 de agosto de 2014

Cuellos, piernas, cinturas

Me gusta tocar, notar, palpar
tus complicaciones a lo largo
de todo, todo todo todo, tu cuello;
en el que doy mil vueltas antes de perderme.

Me gusta acariciar, descubrir, encontrar
tus mejores complicaciones en el recorrido
de tus acompasadas, pendulares y sensatas piernas,
a las que llego con más fuerza que nunca.

Me encanta reinventarme un poco más
en tu irreversible cintura contorneada,
que espera que yo salga de la jaula
para, ahora sí, poder escribir
el, mejor, poema,
que, nadie, podrá, escribirte.
Jamás.

La Clairvoyance; de Rene Magritte.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Amor

Sin embargo siempre termino volviendo
a saborear con palabras el frío de tu huella
de tu oscuridad
de nuestra sombra, tenue.

Mil voces claman al cielo en mi cabeza
diciendo: "Guille, mira que te avisé",
pero qué quieres que le haga, querida alma,
si quien me resucita son las cosas complicadas.

 Amor, amor, amor...

Podría y no es,
querría y no puedo
sería y no quiero serlo.

Pero qué bonita que eres cuando me miras
y me pierdes y me tatuas tus ojos
a fuego lento, calentando al destino
celoso por no poder esconderse en tus labios.

Amor, amor...

Mi piel te llama a gritos,
los ángeles del cielo, cielo, también te reclaman;
ven conmigo e iremos al infierno
a descubrir cómo vivir muriendo.

Vuelvo, y vuelvo, y no me olvido
de las cicatrices que no abres
de las heridas que consuelas
de los sueños que despiertas.

 Y siempre, pero nunca, termino de volver.
 Amor.

El sueño de la razón produce monstruos
de Francisco de Goya y Lucientes.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Sin luz

Sin luz te veo y te escribo,
y me despierto haciendo equilibrios
en tu cintura
sin cordura.


Sin luz te sueño y te admiro,
siendo la apuesta más segura
que siempre gano en el último suspiro.


Así reflejo mi voz muda
que nunca se agota
de decir, de gritar, susurrar
que estar sin ti es una tortura,
otra derrota.


En mi utopía de los sueños
en la que nadie ni nada gobierna,
en la que recorrer tus secretos
se convierte en la mayor meta.


Sin luz te hago eterna
en estas palabras cómplices
de tus imperfecciones
que sólo existen por fuera.


Fireworks, de M. C. Escher.