miércoles, 22 de abril de 2015

Tu rostro



Un rostro en silencio, amor,
una forma sin contorno
un marco sin cuadro
un atardecer sin sol
y sin ti.

Un rostro que grita revolución
que no mendiga, que no pide
y siempre exige
libertad
para ser libre.

Un rostro confundido, amor,
formado por los mejores rasgos.
Que cuando sonríes
el corazón se te sube a la boca
porque no te cabe en el pecho.

Un rostro, no pido más, cariño.
Un rostro que no me deje solo
y que grite y que gima y que calle
y que ría corra llore sufra y disfrute.

Pero amor, no permitas que tu rostro
se me vaya de las manos
que no me dejan pensar en nadie más que en ti.

La Gran Odalisca, por Dominique Ingres (1814)

martes, 14 de abril de 2015

Somos

Viajamos a un desierto sin luz
desterrado de cualquier tiempo
en el que ninguna persona
se deja matar,
en el que ningún ser
muere sin vivir.

Viajamos sin equipaje
ni fotos ni postales
ni olvidos ni recuerdos.
Viajamos sin saber quien corromperá nuestro camino.
Y digo nuestro
porque lo único que nos pertenece
son las pisadas que se borran
cuando creemos que estamos perdidos.

La sociedad nos vende sin conocernos
nos vende sin vicios que nos maten
sin virtudes que nos resuciten
sin pecados que escribir.

Fresas, salvapantallas de burbujas, tinta azul.
Actas vacías de baloncesto, botella sin agua,
poemas sin título.

Qué es lo que quieres, me pregunté.
Mirarme y luchar.
Mirarme y batallar.
Mirarme y tirar todas las armas al mar
donde se apagó,
sin saber cuándo,
mi fuego.

Viajamos a un desierto sin luz
sin saber que vengamos
(de vengar y de venir)
a otro país oscuro.

Somos la luz que aterra a nuestros huesos,
somos la mañana que se come a la noche,
somos los acantilados al borde del infinito.
"Somos quienes somos
por quienes somos
cuando estamos solos".

Edvard Munch (1908).