martes, 25 de agosto de 2015

Desastre

Esto es un desastre.

Ningún sobreviviente a tu cintura
que abre tantas interrogaciones como bocas.

Me declaro culpable
de hacer tambalear los poros
mejor arraigados a tu piel.
Me declaro culpable a la ingravidez
de tus pupilas cuando bailan en mis ojos.
Culpable de desearte con las luces apagadas,
de desearte noche tras noche
con millones de velas que soplar
con miles de vueltas a casa que celebrar.


Amanece y tu boca quiere dormir,
mis manos quieren soñar,

firmamos el pacto perfecto que no vamos a cumplir.

Quizá la solución sea hacer poesía en tus labios,
quizá la solución sea escribir los poemas habiéndonos desnudado antes.

Dulce noche, Katrina, que nadie pueda parar el huracán que en tu pecho se esconde.

De Soledad Domínguez Aguilar.


lunes, 17 de agosto de 2015

Sus vicios

medias negras
bolso recién comprado
sujetador de encaje
algo desencajado;
carmín color corazón
en los labios,
ojos calientes y pintados,
cintura contoneante
y unos tacones
tan bonitos
que daban vértigo
hasta a la Torre Eiffel.

gafas de sol vintage
cazadora vaquera
pendientes y ojos de perlas
perlas perdidas
por las sacudidas
de aquella noche.
noche cómplice
cómplice muda
y muda nueva
para el día de después.

Rubia, castaña, morena,
uñas color rojo aorta
dientes más blancos que todos los colores juntos,
y rizos
mareados rizos
que jamás consiguieron tapar su alma.

no fuma
pero quiere vicio
y vicio la quiere a ella.
Ella, Katrina,
nunca había despertado tan bonita
y sus vicios
jamás la habían hecho soñar tan fuerte.

De Soledad Domínguez Aguilar.