miércoles, 23 de septiembre de 2015

Siguen

Siguen marcadas las huellas:
el tiempo ha sido cómplice, juez y verdugo.
Siguen marcados los sitios
en los que nacimos.
Siguen marcadas las esquelas
en las que resucitamos.
Siguen quemando los libros
que jamás nos atrevimos a leer
ni escribir.
Siguen corriendo por las calles esos riachuelos
en los que un día nos ahogamos.
Siguen confundiendo
el daño con el dolor
un 'lo siento' con el perdón.
Siguen intactas las flores que escalamos
en cada una de nuestras primaveras.
Siguen temblando mis nervios
al ver tus ojos tan llenos de vida.
Siguen teniendo orgasmos
nuestros ángeles sin sexo.

Siguen marcadas tus huellas
en mi piel
en mi vida
en mi salvación.

Nos siguen.

La joven de la perla, Johannes Vermeer (1665 aprox.)