sábado, 7 de enero de 2017

Página Suelta #5. No somos gente normal.

Somos gente que siempre vamos a los mismos sitios pero nunca sabemos dónde vamos a terminar. Que bebemos siendo conscientes de lo que significa, fumamos sabiendo que la vida está para matarla, y que la droga no solo son sustancias físicas. Nos alteran cosas que para otros pasan desapercibidas. Vivimos de noche y soñamos de día. Charlamos sobre lo que nos ocurre, porque hablando sobre ello aprendemos a enfrentarnos a las injusticias. Nos informamos por cauces para la mayoría desconocidos. Bailamos de una forma especial, con cariño, a empujones, a abrazos, a besos. Debatimos poniendo encima de la mesa opiniones que incluso son encontradas, pero nos gusta profundizar en lo que para nosotros es importante. Recapacitamos sobre nuestros actos, incomprensibles para la masa apática. No nos conformamos con lo que nos dan, porque nada es nuestro si no hemos luchado por ello. El sentimiento de compañerismo se hace patente entre personas que ni siquiera conocemos, pero con las que estamos irremediablemente unidos por su forma de luchar. No nos cansamos de escuchar a la gente que está dispuesta a aprender, y a hacernos aprender. Somos capaces de corregir nuestros errores. Queremos cambiar la cultura predominante que nos imponen. Nuestras manos son nuestras armas, nuestro puño es nuestra fuerza, nuestra forma de pensar, quizá, es lo más valioso que tenemos. No nos separa nuestro físico, nuestra edad, nuestros estudios ni nuestras preferencias. Compartimos lo que tenemos, y a veces solo nos tenemos a nosotros mismos.

No somos gente normal, ni queremos serlo.
Ni siquiera somos gente, somos personas.

Personas, que aunque mucha gente no lo sepa,
algún día cambiaremos el mundo
sabiendo perfectamente
que no queremos otro mundo
otro mundo más
en el que haya desigualdad.

Por François - Henri Galland.

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