domingo, 22 de febrero de 2015

[El Cotidiano] El impostor

Javier Cercas Mena (Cáceres, 1962 – ) es un profesor universitario, escritor y columnista en el diario El País. Su obra resalta por conjugar diferentes estilos narrativos como el testimonial o el ensayístico. Además ha realizado diferentes traducciones de obras de otros autores.
Desde su adolescencia se interesó por la literatura y el cine, y de forma ocasional consumía drogas menores. Respecto a su opinión política él no era favorable al franquismo y consideraba a su padre como un oportunista aunque esa imagen fue variando de forma positiva.
En 1985 se convirtió en Licenciado en Filología hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona. Hubo un tiempo en el que además de ser profesor universitario en países como Italia, concretamente la ciudad de Gerona, se dedicó a escribir artículos y reseñas para diversos periódicos. En la actualidad colabora de manera continua en el suplemento dominical y cultural de El País, llamado Babelia.


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sábado, 14 de febrero de 2015

Hoy, San valentín



3:18 de la mañana,
noche de carnaval
día de San Valentín.
Y yo aquí,
sin creer en los santos.

La noche empezó bien,
tomé una cerveza que alumbraba
alguna llama
que algún poeta
encendió.
Sol.
Tuve una buena noticia,
sin ayuda de nadie.
Quería celebrarlo.
Se terminó la cerveza
y el limón quedó enjaulado
en unos barrotes que eran de cristal.
Ese cristal que no es droga.
Salimos nosotros, calor elevado al tercio,
el frío aún se escondía.
Fumo, por ti,
San Valentín...
Aunque los que me quieren
y conocen
me prohíben amarte.

Llegamos a otro garito,
buen ambiente,
sin espacio
para conocerte
un poco mejor.

'Joder Guillermo, con el por culo que has dado con el tabaco'
me dicen a la entrada.
'Las vueltas que da la vida'
contesto yo.
Sólo jueves y viernes, lo prometo,
los sábados y domingos arbitro;
(aunque para mí los días empiezan cuando me despierto)
os lo juro.
(Jamás confiéis en mis juramentos).
Entramos.
Invito yo.
Se termina rápido
como todo lo bueno
como el ron aguado.
Otro aquí, compañero.
Hablamos, bailamos, gritamos.
Aún no nos corremos.
La segunda para mi amiga,
de mi cuenta.
Me roban el tabaco,
hago que me enfado
salgo a fumar con el piti en las manos.
Que no se rompa
de tan poco usarlo.
Más colegas, pero no nuevos.
Mi amiga me rompe el cigarro
me lo fumo igualmente.
La droga nunca deja de serlo.

Volvemos a entrar,
el camarero me pregunta:
¿Barceló con limón?
para mí, sin pagar.
Ahora somos cuatro.
Lo comparto.
Me voy a mear al baño de chicas.
(Nunca he entendido la discriminación sexual)
(ojalá jamás la entienda).
Vuelvo.
Siguen los de antes.
Vuelvo a compartir mi cubata.
Qué calor.
Se termina
y los hielos ya no tienen que enfriar nada.

Perrito caliente en la esquina,
como siempre
desde hace dos semanas.
Un colega duda si cruzar un paso de cebra
para acompañar a una amiga a su casa.
Le empujo.
No hay vuelta atrás.
Yo acompaño a la otra con la excusa
de que voy comiendo.
Ya sabes...
Serían las dos y pico.
'Guillermo, que siempre nos lía'.
Hablamos de qué nos pasa en la cabeza:
no encontramos solución.
La noche es joven, querido;
me digo.
Cuidado con la mierda, me avisa ella.
Ningún beso. Era de esperar.
Un abrazo que es lo mejor de la noche.
Vuelvo por el mismo camino.
Otro cigarro.
Piso la mierda.
Me paro delante de casa.
Otros dos.
Vuelvo al pasado.
Otros tres.
7ºC en la calle
pero aquí dentro no hace frío.
Compro más.
Más dinero al concepto de Estado.
Me siento. Hablo.
Dos pitis más.
Las tres de la mañana, o de la noche.
Pregúntale a tu pecho.
Hoy es el humo el que pone bso
a mis pensamientos.
Vuelvo. Otro más.
¿Qué me pasa?
Me paro en mi portal.
Pienso en todo
y todo es nada.
3:15 de la resurrección.
Llamo al ascensor, viene desde arriba a por mí,
abro la puerta, la cierro.

Aquí huele demasiado a tabaco,
cabrón.
Elige un color.
Rojo.
3:17.
¿Preparado?
¡Escríbete, ahora!
Celebra que te quieres,
celebra que te quieren,
celebra las noches
en las que rodeado
por pocas personas
estás rodeado por todo tu mundo.

Felicidades, San Valentín.

martes, 10 de febrero de 2015

Semáforos

Empecé a autoconvencerme de lo nuestro,
bueno, nuestro,
suena bien y todo.
Empecé a autoconvencerme
para ganarme a mí mismo
en esta batalla que hoy termina
y que algún día, sin darme cuenta, comencé.

Estaba claro que alguno de los dos tenía que morir
y dime si conoces mejor forma
que morir retirándote de la lucha.

Pero entiéndeme, amor, la lucha me da vida
y si me da vida, a ti te mata.
Sigo aquí, ya me ves, esperando resucitarte
aunque el que muera sea yo.
Esto no tiene nombre.
Y nunca lo ha tenido, joder.

Es cierto que a menudo buscaba nuestra conversación
para ver que estabas ahí, dentro, metida,
y asegurarme de que no era conmigo.

Aquí me tienes,
desesperando sin esperar,
respirando fuerte y veloz
cuando sé que te están tocando
y no son estas manos que ahora te escriben.
Cuando me dicen que te han visto
con alguien
y no es conmigo.
Cuando veo tu pelo alocado por la espalda
y me escondo para verte un poco más.
Cuando te veo de frente y empiezo a pensar
qué gilipollez te diré en unos segundos.

No me lo tengas en cuenta,  cariño,
"soy yo y mi circunstancia"
y me da pena que en las 'circunstancias'
y no en el 'yo'
sea donde estés tú.

Nada de esto puede cambiar ya
y ninguno de los dos lo necesita.

Empecé a autoconvencerme de que a partir de ahora
los verbos que acompañarían al 'nosotros'
irían en pasado.
Y esto rima menos que el presente.

Empecé a autoconvencerme
y terminé odiando la autoconvicción,
empecé a quererme
y terminé odiando el amor.
Empecé a buscarme
y acabé descubriendo todos mis escondites.

Cielo, hoy ya no llueve,
él ha comprendido antes que yo
que no merece la pena llorar
si no es para limpiar las calles
de gente como nosotros.
¿Nosotros? Perdón.

Quizá tú ya no seas como antes.
Quizá tú ya no seas como yo.
Quizá tú ahora tengas un rumbo fijo
que no seguir;
quizá hayas encontrado las perfectas normas
que no respetar;
quizá te hayas saltado todos los semáforos en rojo
y estoy seguro de que se han puesto verdes
solo por ver que una chica como tú
pasaba tan rápido, y con nadie a su lado.

Deberíamos hacer más caso a los semáforos, cariño,
ya nos lo advertían,
aunque muchos no ponen problemas
otros tantos nos ponen a prueba.
Las pruebas en las que no sabes por donde salir,
las pruebas en las que los colores dan igual,
esas pruebas en las que lo único que hice
fue mirar a mi lado
y acelerar cada vez más.

Hasta que vi que estaba solo.

domingo, 8 de febrero de 2015

[La Huella Digital] El sueño de Cisneros, hecho realidad



Un hombre, un sueño, un viaje en busca de un tesoro, un legado para la humanidad… son las palabras que introducen esta exposición que tiene lugar en el Colegio de San Ildefonso, en la actualidad Rectorado de la Universidad de Alcalá de Henares (UAH).
Con motivo y conmemorando el V Centenario de la primera edición de la Biblia Políglota Complutense se realiza esta exposición cuya comisaria es Mª Dolores Cabañas González, directora del Centro Internacional de Estudios Históricos Cisneros.
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domingo, 1 de febrero de 2015

Cubo de rubik


Solo,
seis trozos de pared
como si la habitación fuera un cubo de rubik.
Que resolver. Sin colores.
No hay luz
y no sé quién se la ha llevado.

Oigo unas llaves que no veo,
se abre una puerta que no sé dónde está
noto la mirada de alguien que no conozco.

No sé qué dice,
me lo da todo por escrito.
Todo por escrito y sin luz.

No sé qué pretende.

Me levanto y vuelvo a palpar las paredes.
El típico gotelé para ocultar imperfecciones.
El tipo me sigue interrogando,
busca en mí las preguntas
a las respuestas que otro ciego le ha dado.

Estoy desnudo, él también;
lo sé.
Y no tengo miedo.

También hace frío,
empiezo a correr,
supongo que a dar vueltas.

Me choco con el desconocido,
es duro,
le rozo y me quemo.

Sé que ahora me mira
y yo no sé dónde está.

Le pregunto cosas
y él solo responde con más preguntas.

Le hablo de mí,
no sé por dónde empezar.

Vuelvo a correr.
Me masturbo,
él se gira.
Para hacer lo mismo.

Entro en calor.
Salgo del calor.
Vuelvo a correr,
más rápido,
y más, y más, y más.

Esta vez es él
el que se pone en medio.
Nos chocamos.
Se ilumina el cubo de rubik
de seis paredes, con gotelé.

Él era un espejo,
Él también era yo.
Me acabo de romper.

[El Cotidiano] Fante; un legado de escritura, alcohol y supervivencia

Dan Fante (1944, Los Ángeles, California -) fue una improvisación de escritor y de drogadicto con un único vicio, él mismo.
La historia biográfica de Dan Fante no comienza por él, sino por ser el hijo de John Fante, aclamado guionista y escritor frustrado de Hollywood. En el libro que nos atañe encontraremos las mejores pinceladas y esbozos que acabarán consiguiendo un gran retrato deformado y desfigurado que ha conseguido, finalmente, desnudar la escritura, ganar a las drogas y convertir un alma deambulante y bukowskiana en un ser, superviviente y estático.
El legado es definido, según la RAE, como aquello que se deja o transmite a los sucesores, sea cosa material o inmaterial. Pues atendiendo a esta definición, ¿qué nos quiere decir Dan con ese título que él mismo escribe a su novela autobiográfica? ¿Somos todos sus sucesores? Para saberlo debemos conocer mejor la vida de este enigmático, alcohólico y perturbado creador.

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