jueves, 14 de diciembre de 2017

Pagina Suelta #26. Inseguridad: Los datos personales y la informática

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han revolucionado varios aspectos de la tradicional administración. Uno de ellos, el de los datos personales, es extremadamente importante. Que los datos ya no se guarden en enormes ficheros, en carpetas ni en tarjetas es un avance claro, pero aún así pueden ser atacados para robar información.

Por ello, según explica Carmen Figueroa en un encuentro denominado 'La Universidad de Alcalá, las nuevas tecnologías y los datos personales', se establecen tres parámetros de seguridad acumulativos, siendo el más bajo el básico, después iría el medio y por último el alto.

A la izquierda, Carmen Figueroa, presidenta de la
comisión de protección de datos de la UAH; a su derecha,
Mª Luisa Fuentes, vocal de dicha comisión / © Guillermo Martínez
Por otro lado, la profesora Figueroa, que también se encarga de dirigir y supervisar la política de protección de datos de la UAH, añadió que últimamente las redes sociales están siendo un hervidero de delitos como el de vulneración a la intimidad o de descubrimiento y revelación de secretos.

Asimismo, recalcó que un dato personal es cualquier cosa que te identifique como individuo o que pueda llegar a hacerlo, por lo que una IP de un ordenador se puede considerar dato personal. También apuntó dos principios esenciales que debe cumplir el organismo que alguna vez nos pide los datos: Información y consentimiento. De la misma forma, la persona que da sus datos tienes unos derechos denominados ARCO: Acceso, rectificación, cancelación y oposición.

En la intervención de María Luisa Fuentes, vocal de la comisión por la protección de datos de la UAH, se dieron muchas herramientas para cifrar nuestros mensajes, hacer más difícil que alguien pueda acceder a nuestro teléfono móvil. Aunque también se explicitaron cosas realmente de sentido común pero que la gente aún sigue haciendo, como utilizar de contraseña los números del cero al nueve, escribir la contraseña y dejarla pegada en un poss-it...

En definitiva, una charla interesante, enmarcada en la Semana de la Ciencia de la Comunidad de Madrid, que no debería pasar desapercibida.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Página Suelta #25. La historia de España y la vida de Madrid, esenciales en Basilio Martín Patino

La figura del cineasta Basilio Martín Patino sirve para contar la historia más reciente de España. A modo de homenaje, actualmente se expone una exhibición en la que todo gira en torno a la figura de este salmantino enamorado de Madrid, ciudad a la que dedicaría sus mejores palabras.

Exposición en homenaje al cineasta Basilio Martín Patino
en el Fernán Gómez. Centro Cultural de la Villa / Ⓒ Teatro Fernán Gómez
La muestra está comisariada por Oliva María Rubio y organizada por 'Fernán Gómez, Centro Cultural de la Villa', 'La Fábrica' y la 'Fundación Basilio Martín Patino'. El recorrido, que se fragmenta en varias partes, cuenta las vivencias del autor, desde la II República hasta el advenimiento de la democracia del 78 en España, pasando por la Guerra Civil, la posguerra, la transición y, llegando al final, al último trabajo del artista dedicado al movimiento social que supuso la llegada del 15M con el largometraje, estrenado en 2012, Libre te quiero.

Un visitante se fija en una de las decenas de fotografías
que acompañan a la exposición / Ⓒ Guillermo Martínez
De esta forma, la exhibición abarca tanto la vida a nivel general de las gentes de España en una época tan agitada, turbulenta y represora, como la biografía a nivel particular del cineasta, fallecido recientemente, que siendo chaval ya se interesaba por las ideas anarquistas y que años después introduciría de soslayo, pues había que luchar para que la censura no se diese cuenta, en casi todos sus trabajos.


Entendiendo Madrid como el mayor centro neurálgico de toda la geografía peninsular, Martín Patino se centra en la capital para rodar dos de sus mejores metrajes: Canciones para después de una guerra (1971) y Caudillo (1974). Sin olvidar, no obstante, Madrid (1987). Además, la exposición se completa con una alta exhibición de prensa de la época, así como carteles publicitarios en los que se difundían las películas del salmantino.

Los acontecimientos más importantes, sobre todo desde la transición hasta ahora, quedan reflejados en la exposición; no falta ninguno que cualquier programa de televisión al estilo de Cuéntame (TVE), Me cambio de década (Antena 3) o ¿Dónde estabas entonces? (La Sexta) pudiera envidiar. La ocasión se agradece, pues el espectador goza del enorme placer que es sentir la realidad como la sentía una persona como Martín Patino.

No deja de ser sorprendente que hasta sus últimos días siguiera al pie de cámara, grabando lo que le rodeaba, intentando acercar a toda la gente que podía esos pequeños atisbos de rebeldía que no eran tan extraños para Martín Patino. Así lo patentó en Libre te quiero, mismo sitio, misma exaltación y casi mismas banderas...

Un espectador escucha algunos fragmentos de la
 película Caudillo, de Basilio Martín Patino / Ⓒ Guillermo Martínez
En definitiva, una exposición sobre Basilio Martín Patino, pero también la malograda historia reciente de España, sobre las calles de Madrid, sus fiestas, sus tradiciones, su idiosincrasia que la hace tan llamativa. Una vez más, hasta cuando el propio autor no está, nos sigue dando un mensaje: Libre nos quiere.

jueves, 7 de diciembre de 2017

Página Suelta #24. Sobre la realidad de los sueños

La mayoría de personas defienden que leer es el acto cultural que más cosas aporta a las personas. Y estoy de acuerdo, ¿pero qué hacer con aquellas cosas para las que no hay palabras? Las imágenes. Vivimos de imágenes. Un poema es una imagen. Una novela está llena de imágenes. El cine es una novela en imágenes.

Paneles en referencia a lo que Fellini dijo en una entrevista. Lo que le gustaba y lo que no,
además de mostrar una silla imitando a la del director de cine.
Esto fue lo que le pasó a Federico Fellini cuando el Banco de Roma le encargó realizar unos anuncios para promocionarse. Corría el año 1992, y el artista pensó que sería buena idea inspirarse en su libro secreto, el Libro de los sueños. Allí es donde Fellini, desde la década de los 60, anotaba, garabateaba o escribía casi todas las mañanas los pasajes, los sueños, las pesadillas, que habían visitado su cabeza durante la noche.

Había una pesadilla repetida. Un sentimiento de culpa por tener relaciones fuera del matrimonio que constantemente le despertaba y le obligaba a visitar a su psicólogo. Ese fue el nexo de unión que comparten las tres piezas que acabó filmando el autor italiano. Los cortometrajes, de una duración inusitada para el formato publicitario, tienen un contenido insólito.

Tres fotografías expuestas en la exhibición del Círculo de Bellas Artes de Madrid
que me recuerdan al proverbio: “Cuando el sabio señala la luna, el tonto mira al dedo”
Al fin y al cabo, el contenido son sus sueños y el continente nuestro cerebro al ver las piezas publicitarias. ¿Existe algo que una más a las personas que sentimientos como el miedo, la culpa, el amor o la empatía? Fellini consiguió escribir sus pesadillas, mostrárnoslas fotograma a fotograma, y además introducir un anuncio en un formato publicitario.

Todas las personas sueñan. Pero ser un artista no es poder hacer arte, sino hacer arte. Y en mi definición de arte hay un espacio reservado para Fellini. Hacer universal un sentimiento arraigado dentro de ti, que te despierta por la noche, que necesita tratamiento profesional. Si que alguien consiga que nos despertemos con sus propias pesadillas no es arte, que venga Dios y lo vea.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Página Suelta #23. Publicación especializada en papel: TIEMPO

La revista Tiempo es de sobra conocida entre la clase media española, pues su experiencia en el terreno informativo avala el conocimiento que de ella tiene una gran mayoría de la sociedad. Pese a ello, el declive de los medios de comunicación y un enfoque algo precario para los acontecimientos que actualmente golpean el periodismo, como la caída de ventas, la comunicación a través de redes sociales (RRSS) o la crisis del papel, han hecho que cada vez sean menos los lectores de esta publicación quincenal.


La empresa dueña de Tiempo es el Grupo Zeta, que también posee otras publicaciones como Interviú, El Periódico de Catalunya o Sport. La propiedad del conglomerado recae sobre Antonio Asensio Mosbah. Excepcionalmente, Tiempo se dedica a aportar una información meramente política, aunque de forma ocasional lo entrelaza con información económica, relegando así la sección de actualidad para el final. A su vez, en sus páginas, que se mantienen en 82, tiene gran peso la opinión, con artículos y columnas de opinión que a veces son fijas y otras veces no.

Más concretamente y en la redacción de Tiempo, publicación especializada en política, economía y actualidad, los trabajadores se distribuyen en función de sus secciones. Javier Otero, Antonio Rodríguez, Clara Pinar y Luis Calvo están en 'Actualidad'. Celia G. Lorente se encarga de 'Sociedad'. El diseño recae en Alejandra C. Irazábal y Elena Castell. Pablo Díez del Corral se encarga de la edición y el cierre, acompañado de Gema Merino, responsable de la edición gráfica y también cierre. Adela Sánchez y Luis Miguel Montero llevan el archivo y la documentación, aunque prestan servicio a todas las publicaciones del Grupo Zeta. Ana Cano es la secretaria de redacción, Javier Rodríguez lleva el tema informático y Jorge Barazón es el encargado de la producción.

Entre las firmas, muy importantes para una publicación de este calado, se encuentran José Oneto, Nativel Preciado, Alfonso Guerra, Fernando Savater, José Antonio Marina, Agustín Valladolid, Alfonso S. Palomares, Vicente Molina Foix, Ignacio Vidal-Folch, Ricardo Menéndez Salmón, Juan Bolea y Luis Reyes.

En cuanto a los contenidos, entremezclados entre información y opinión, hay algunas secciones fijas, como son las englobadas en el apartado "Zoom": 'Con nombre propio', 'Confidencial', 'Temas de la semana', 'El perfil', 'Foco', 'La crónica', 'Entrevista'. Una vez pasado este primer apartado, se inician las secciones en la que se conjugan los reportajes con los artículos de opinión; esto sucede tanto en "Actualidad" como en "Economía". Por último, la sección "Vivir" también goza de apartados fijos, que son 'Tendencias', 'Placeres', 'Bienestar', 'Viajes', 'Entrevista', 'Gente', 'Historia', 'Selector', y 'Por la escuadra'.

Sobre el perfil del público al que se dirigen, basándonos en la calidad de sus contenidos, la profundidad que en ellos se aporta y la tipología de los mismos, se puede concluir que es una audiencia de mediana edad, de clase media - alta,con un elevado grado de influencia e interés en la actualidad. 

En cuanto a la audiencia, medida en el EGM, tiene gran relación con la crisis propiciada por el papel debido al surgimiento de las RRSS. Por otro lado, Tiempo es una publicación que no tiene mucha presencia en las redes, además de la precaria utilización que de ellas se hacen, pues apenas se puede ver interactividad entre el lector y la revista en, por ejemplo, Twitter. Este hecho sucede por la mala estrategia marcada desde la revista, pues las RRSS no surtirán efecto si tan solo se utilizan como un tablón para publicitar tus contenidos. 

En cualquier caso, según el último año móvil para 2017 (lo que corresponde a las tres últimas oleadas estudiadas por el EGM), la audiencia de Tiempo era de 94.000 lectores semanales (Estudio del EGM 2007 en PDF, pág. 9). Aunque no es una gran cifra, choca frontalmente con la que el mismo estudio (Estudio del EGM 2007 en PDF, pág. 7) aportaba para el año 2007, diez años antes, donde el número de lectores ascendía hasta 183.000, casi el doble. Se constata así el duro mazazo que la publicación del Grupo Zeta ha sufrido a través de estos años.


-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',

presentado el día 13 de diciembre de 2017.-

viernes, 1 de diciembre de 2017

[Variación XXI] El anticonceptivo Essure, un calvario imprevisto

El pasado 3 de agosto saltaban todas las alarmas por la retirada comercial, de forma temporal, del anticonceptivo Essure, marca registrada de la multinacional Bayer. Algunos meses antes, las afectadas por los efectos secundarios de este dispositivo ya se contaban por decenas. Sus principales dolores se encuentran en la zona abdominal, piernas y genitales; todo ello acompañado de mareos y náuseas. A día de hoy, un servicio jurídico está trabajando a nivel internacional para hacer frente a la farmacéutica alemana en los tribunales.


La autoridad en materia médica de Irlanda, relevaba este tratamiento al no cumplir los estándares mínimos de calidad que certifica el sello de la CE, necesario para comercializar cualquier producto sanitario en la Unión Europea. Todo ello tuvo su repercusión en España cuando la empresa farmacéutica Bayer Hispania S. L. informó de dicha suspensión a la Agencia de Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS). Como consecuencia, esta la AEMPS cesó la comercialización y retiró del mercado el producto Essure. Paralelamente, aunque la suspensión era temporal en su génesis, se tornó indefinida cuando Bayer Pharma AG., Alemania, informó que no continuaría con el procedimiento de renovación del certificado CE, de forma voluntaria, alegando motivos comerciales.

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[El Joven Tintero] La primera exposición itinerante sobre Auschwitz se inaugura en Madrid

La exposición Auschwitz. No hace mucho. No muy lejos. se abrirá al público el día 1 de diciembre de 2017, y estará hasta el 17 de junio de 2018. Localizada en el Centro de Exposiciones Arte Canal de Madrid, se podrá visitar hasta junio del año que viene. En la muestra, se recogen más de 600 piezas originales, además de numeroso material fotográfico y audiovisual inédito. Se convierte así en la primera exposición itinerante sobre el campo de concentración nazi siendo Madrid su destino emplazamiento en España.

En la presentación de la exposición, el Dr. Robert Jan van Pelt, comisario jefe de la misma, habló de la sala en la que se monta la exhibición ya que se trata de un antiguo depósito de agua para abastecer a los ciudadanos de Madrid durante la primera mitad del siglo XX. “Este lugar es una metáfora de lo que supervivientes como mi madre me han enseñado: Nada en la Tierra es más valioso que un vaso de agua”, alegó recordando a su progenitora.


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jueves, 30 de noviembre de 2017

Página Suelta #22. Mujeres Nobel, un reflejo de la sociedad

Resulta fácil hacer una exposición sobre las mujeres que han ganado alguna vez el Premio Nobel. Y resulta fácil porque no son muchas. En efecto, hace un siglo no eran muchas las personas del sexo femenino que se dedicaban a la investigación, pero la hegemonía de los varones a la hora de recibir los galardones no se ha revertido en los últimos tiempos; ahora que la mujer sí está integrada en el campo de la investigación científica (las mujeres ganan el 5,58% de premios: 845 hombres, 50 mujeres).


La exhibición Mujeres Nobel es tan necesaria como acertada en toda su forma. Mediante un repaso por las figuras más llamativas, como son Marie Curie, Rita Levi-Montalcini o Selma Lagerlöf hasta llegar a un total de doce personajes, la muestra se dinamiza con objetos de la época, correspondencia postal y recortes de periódico.

Resulta curioso leer en los paneles, pues cada premiada goza de dos de ellos para dar breves apuntes de su vida y esbozar algunos rasgos de su experiencia profesional, que algunas de ellas empezaron como ayudantes de sus maridos. Se demuestra así que, aunque la mujer pudiera llegar a estar al mismo nivel que cualquier hombre, dependía de que alguno de ellos le diera la oportunidad para demostrarlo. Y pienso, ¿cuántos avances y mejoras nos habremos perdido en la vida por relegar de esta forma a la mujer?

En definitiva, también me viene a la cabeza qué puedo hacer yo para aportar mi pequeña contribución. Y se me ocurre, que desde mi posición como periodista, debería trabajar algo más para encontrar fuentes autorizadas mujeres, que la mujer tenga más presencia en el espacio público, y es más, que se sienta cómoda en él. Nos sorprenden las cifras, y ojalá algún día sea complicado hacer una exhibición sobre las premiadas Nobel de todas las que son, pero casi nadie se para a pensar qué puede hacer para cambiar una realidad tan abrumadora... ¿tú ya lo has pensado?

Más información en El Joven Tintero.



sábado, 25 de noviembre de 2017

Página Suelta #21. Obituario Ficticio de Mariano Barbacid

Mariano Barbacid, considerado como uno de los personajes más importantes en investigación bioquímica de todo el mundo, falleció ayer a las seis y media de la tarde en el madrileño hospital Santiago Ramón y Cajal a los 68 años. Tal y como adelantaban en la Agencia Efe, el investigador sufrió un ataque del que no se pudo recuperar mientras estaba ingresado por el atropello que le llevó a la cama del hospital el martes de la semana pasada.

El acontecimiento es el trágico fin de una vida entera dedicada a la investigación en torno al cáncer. Reconocido tanto en el ámbito especializado de su labor como por el público general, Barbacid llegó a ser la vanguardia científica de España. Ya en su génesis como estudiante de bioquímica en la Universidad Complutense de Madrid destacaba, lo que le catapultó a ser becario en Estados Unidos hasta lograr llegar a ser el director del departamento de oncología en el Instituto Nacional del Cáncer de Maryland.

Después regresaría a España para dirigir el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas, cargo que ha desempeñado hasta sus últimos días. Como recordaba su asistente personal en una charla informal con los medios tras comunicar su fallecimiento, el científico tenía en gran estima dos de las condecoraciones que le habían entregado a lo largo de su vida: el Distinguished Young Scientist Award, en 1983, y la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo, en 2011.

Mariano Barbacid / © ABC
Reconocimientos estos a avances que dieron la vuelta al mundo, como el aislamiento de un gen humano mutado capaz de causar cáncer nunca antes aislado que significó una inhóspita mejora en cuanto a la investigación sobre la tan mortífera enfermedad. Este descubrimiento tuvo cabida en la internacional y consagrada revista especializada Nature, en donde lo publicó en 1982.

Pero su trayectoria todavía tenía mucho más camino que andar. Ya entrado el nuevo milenio, en 2003, consiguió demostrar que una enzima (la CDK2) no era imprescindible para el inicio de la replicación celular, tal y como se creía hasta entonces. Este acontecimiento es el que marcó toda su línea de investigación posterior, según recuerdan fuentes cercanas a la familia que se han acercado al mismo hospital para acompañar a sus seres queridos.

Sin duda, una pérdida no esperada en el mundo de la ciencia, de la investigación, del compromiso en mejorar la calidad de vida de las personas. Desde Madrid, la capital que vio nacer sus progresos y desde este medio, incluso este escritor que ahora escribe estas líneas apenado, mandamos enérgicamente condolencias a los familiares, amigos y todas aquellas personas que tuvieron la enorme suerte de tratar con Barbacid, uno de los grandes entre los grandes.


-Obituario ficticio escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 29 de noviembre de 2017.-

jueves, 23 de noviembre de 2017

[El Joven Tintero] Mujeres Nobel, la exposición que despertará conciencias

Hasta la fecha de hoy, y teniendo en cuenta los Premios Nobel concedidos en 2017, tan solo el 5,58% del total han ido destinados a mujeres (845 hombres, 50 mujeres).

La cifra es tan escalofriante que sirve como motivo para que se realicen exposiciones como Mujeres Nobel, actualmente en el Museo Nacional de Ciencias Naturales. Al principio de la sala donde se ubica la muestra, a dos alturas, se recuerda el por qué de estos premios, quién es su fundador y qué intereses perseguían.

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Página Suelta #20. Sobre los disparos de Manu Brabo a los disparos de la guerra

No conocía a Manu Brabo hasta que leí una entrevista que le hizo Ramón Lobo para Jot Down Cultural Magazine. En ella ya pude atisbar cierto punto de vista crítico con la realidad, pues como bien refleja su titular (“Si la gente gritara en la calle lo que grita en Facebook sería la hostia”), aunque desempeñe su trabajo en terrenos muy lejanos a los de España, su mirada, siempre mucho más importante que la vista, no se despega de su país natal.

Visitantes en la exposición Un día cualquiera, la primera de Manu Brabo en solitario / © Guillermo Martínez
Supe que se dedicaba a la fotografía y que había estado presente en las últimas protestas en Oriente Medio: Siria, Libia, Irak o Egipto. Y eso es lo que hizo, ayudarnos a no olvidar que aquél presente que nos llega como algo muy lejano es la pregunta que encuentra respuesta actualmente en el miedo que asola Europa.

Más tarde empecé a ver colaboraciones suyas en algunos dominicales, e incluso en prensa extranjera. Así es como me enteré que fue el ganador del Premio Pulitzer de fotografía en 2013. Me gustaban sus instantáneas, mordaces, a fuego abierto, y es precisamente ese fuego el que nunca se apagará, el que consigue avivar cada vez que cualquier persona se enfrenta a una de sus instantáneas.

Una de las fotografías expuesta en la exhibición
fotográfica de La Neomudéjar / © Guillermo Martínez
Nunca le había escuchado hablar hasta que dio una clase magistral en la Fundación Telefónica sobre fotoperiodismo. Tajante en las respuestas que aportaba al público asistente, la primera impresión es de impertinencia, de novato a la hora de intentar explicar algo ante un auditorio. Pero él sabía cómo guiar la charla, y lo hizo en silencio, mostrando su trabajo, interrumpiendo de vez en cuando para contar alguna anécdota  sobre la fotografía que exponía.

También relató sus inicios, por qué, cuándo, cómo, con quién y dónde empezó. Describió perfectamente las 6W's que toda entradilla periodística debe contestar. Asimismo, este asturiano de toda la vida nacido en Zaragoza, también escribe de forma frecuente textos explicativos, con rasgos literarios bien logrados, que acompañan a las fotografías en las publicaciones.

Polivalente, es de las pocas personas a las que agradezco su parquedad de palabra (en el buen sentido del término), pues así nos ayuda a que la imaginación vuele, a pensar si la imagen que capturó lo hizo tumbado en el suelo, agachado o mientras se escondía de las balas. Reflexionar sobre la expresión del rostro del propio fotógrafo al inmortalizar sucesos tan atroces como los de las guerras.

Con un objetivo realmente humano, tanto en la cámara como el fin perseguido, me sorprendieron las caras de algunas personas que paseaban por la primera exposición en solitario, en La Neomudéjar, y que está organizada por National Geographic, una de las entidades punteras en el ámbito de lo documental. Tristeza, incomprensión, susurros entre parejas, miradas de autocompasión de unos visitantes con otros... Llamada Un día cualquiera, la muestra descuartiza la cotidianidad a la que estamos acostumbrados.

Una pareja mira detenidamente una docena de fotografías 
de Manu Brabo / © Guillermo Martínez
Qué más puede hacer un fotógrafo que combatir los disparos de metralletas con los disparos de su cámara.

Más información sobre la exposición en El Joven Tintero.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Página Suelta #19. La interacción en los museos como algo fundamental

Los museos, generalmente, suelen ser atractivos bien por la temática que en ellos se trata, las condiciones de las salas, la calidad del comisariado de las exposiciones o los diferentes elementos que conforman las correspondientes muestras a la hora de exhibirlas. Es en este último caso donde, en mi opinión, se encuentran los mayores esfuerzos para atraer al público joven, desde las edades más tempranas.

Salvando las distancias debidas a que cada exposición tiene unas características peculiares y la puesta en escena de cada una de ellas deja mayor o menos espacio para la imaginación, siempre hay recovecos en los que el público puede sentirse dentro de la exhibición. En un caso concreto, el Museo Arqueológico Nacional (MAN), este hecho se lleva a cabo de una forma bastante lograda.

Centrándonos en su exposición permanente, cada sección cuenta con un monitor en el que se proyectan diferentes imágenes, a modo de salvapantallas, hasta que alguien pulsa un botón. En ese instante, se empieza a reproducir un vídeo introductorio sobre la etapa de la Historia en cuestión. Hasta en nueve ocasiones distintas se puede llevar a cabo este proceso.

Pero la interacción con el público, aunque esto ya no sirve solo para los más pequeños sino también para el público en general, va mucho más allá. En diversas ocasiones, el visitante tiene la oportunidad de tocar reproducciones muy logradas sobre los instrumentos que las personas de cada época utilizaban.

Así pues, el tacto de cualquier persona puede disfrutar de la calidad del filo de cada útil, tallado de la forma más exacta para cumplir su función, ya sea cazar, cortar, moler o triturar; tanto de hueso como de piedra. Algo que llama la atención, sin duda, a los niños que se acercan a ver la exposición pero también a los más mayores que no se quedan con las ganas de saber hasta qué punto herramientas utilizadas hace miles de años podían estar tan bien definidas.

En este sentido, los elementos expositivos que se pueden tocar están marcados con una señal (un contorno de una mano con la palma extendida en vertical) que advierten a los visitantes de la posibilidad de estrechar las distancias con el expositor y comprobar por ellos mismos cómo eran las herramientas que se usaban día a día en cada época.

Por otro lado, creo que las reproducciones a escala natural, ya sea una cueva o una casa algo más sofisticada, también se deberían englobar dentro de la interacción con el público. Digo esto porque resulta muy fácil imaginarse la vida que tenían nuestros antepasados, al igual que ocurre cuando tocas los instrumentos utilizados, al ver las reconstrucciones a un tamaño en el que la imaginación tiene poca cabida.

Como colofón, ya al final del recorrido hay unas gafas de realidad virtual, que aunque en el momento de la visita del autor de este texto no funcionaban, creo que es una buena relación que se puede hacer entre el pensamiento comúnmente aceptado de lo aborrecido que puede llegar a ser visitar un museo que no te guste y las nuevas tecnologías, que sin ningún ápice de duda también se tienen que utilizar como nexo para atraer e incentivar un público nuevo.

Es así y no de otro modo como el MAN explota las posibilidades de interacción, que por un lado consiguen atraer a un público más joven pero por el otro logran un nivel de verosimilitud que el público general agradece.

-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 22 de noviembre de 2017.-

sábado, 18 de noviembre de 2017

[El Joven Tintero] Las fotografías de Manu Brabo, los disparos de una cámara a los disparos de una metralleta

Queda inaugurada la exposición Un día cualquiera, la primera en solitario del fotoperiodista Manu Brabo. La muestra, organizada por National Geographic, está situada en el museo La Neomudéjar, perfecto para una exhibición de estas características, y cuenta con diferentes obras fotográficas que narran los acontecimientos que han marcado el inicio del siglo XXI en territorios como Siria, Libia, Egipto o Irak.

Manu Brabo aporta una mirada personal bifurcada entre la suya propia y la que irradian sus instantáneas, centradas a transmitir la crudeza de la guerra; tanto de aquellos que están en el frente como la de aquellos que la padecen en su casa, si todavía tienen casa.
Con la intención de “dotar al espectador de información y elementos de análisis que ayuden a comprender las tragedias que azotan hoy en día esas regiones", en palabras del propio Brabo. Aunque no se olvida tampoco de la actualidad tan agitada que asola Europa, pues "esas tragedias están condicionando, en gran medida, las políticas y miedos del continente”.

La retrospectiva juega también con el ambiente creado por la idiosincrasia de La Neomudéjar, una antigua fábrica de en donde se ubicaban los talleres del MZA (empresa dedicada a reparaciones ferroviarias en la época de las compañías de tren privadas). De esta forma, las salas guardan el paso del tiempo no como algo negativo, sino como aquella experiencia necesaria para entender muchas cosas del pasado. El juego de paredes agrietadas, salas poco iluminadas y estrechos recovecos bailan a la perfección con las instantáneas de Brabo, en donde ninguno de los actores lleva un paso por delante.

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jueves, 16 de noviembre de 2017

Página Suelta #18. Informar en TV, si nos dejan

La independencia de la radio televisión pública española está en entredicho. Aunque es verdad que siempre lo ha estado, este tema de debate vuelve a saltar al ruedo para intentar ser toreado de la mejor de las maneras. Con la excusa de la presentación de la monografía La información periodística en televisión. Construir el mundo en imagen y sonido, cuya autoría es del profesor y Dr. Rafael Díaz Arias, un gran elenco de compañeros de RTVE, que fue la casa del escritor en cuestión durante mucho tiempo, han tomado la palabra.

Portada del libro que se presentó el lunes 13 de noviembre
y que dio pie al consiguiente debate.
Aunque el deseo del profesor Díaz Arias era que no se polarizase el debate en torno a la situación catalana, finalmente acabó por ser imposible que ello sucediera. También se habló del reportaje como otra forma de informar, no solo en los telediarios, tal y como explicitó José Antonio Guardiola, director del mítico y decano programa 'En portada'. A su vez, se criticó la forma de hacer los informativos hoy en día, como una sucesión de imágenes en bucle en la que un reportero empieza a hablar sin haber correlación entre lo que se dice y lo que se ve. De hecho, alguno de los invitados se atrevió a denominar los informativos de televisión como "radio con imágenes".

Rafael Díaz Arias, profesor de la Universidad Complutense de Madrid
  y escritor de varios libros sobre periodismo televisivo
 / © Asociación de Periodistas Europeos
Por otro lado, también hubo un espacio dedicado al personal gráfico, como a la montadora Luisa Mota o al reportero gráfico Miguel Ángel de la Fuente. En este punto en concreto fue donde se abordó la supresión de ciertos puestos de trabajo ya que, cada vez más, se exige al propio periodista que monte él sus piezas, perdiéndose la profesionalidad, experiencia y especialidad de los montadores. 

A raíz de diversas críticas de falta de imparcialidad de la cadena pública, intervino Yolanda Sobero, antigua presidenta del Consejo de Informativos de TVE, la cual dio ciertos apuntes para poder remediar esta situación. De la misma forma, mostró su asombro ante la pasividad que el conjunto del personal de RTVE está teniendo ante los ataques que desde ciertas élites, principalmente políticas, están haciendo con el ánimo de menoscabar el derecho a la información.

Además, se aludió a la calidad de los informativos en cuanto al contenido, donde se puntualizó la gran presencia de los institucional y la casi nula presencia de lo social, hecho que puede ser una respuesta a que las audiencias bajen. Las figuras que intervinieron son grandes decanos en RTVE, al menos en su mayoría, y no dudaron en hacer una férrea defensa de los medios públicos como fuente de información de la ciudadanía, incluso se llegó a afirmar que el acto mismo también lo es de resistencia de la televisión pública.

Fueron muchos los razonamientos lanzados al estudiantado presente en la sala de conferencias de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM. Etiquetados como el "futuro del periodismo, que es ya presente", muchos invitados veteranos del conglomerado de canales públicos de los que goza actualmente España les incitaron a intentar saltarse los límites, aquellas normas que no respondan a un interés meramente periodístico y que hace que se olvide la función social que siempre debe tener presente cualquier persona que se dedique a la comunicación de informaciones.

Retransmisión del acto en su totalidad

(También intervinieron, desde la mesa, el retirado ya periodista y profesor Francisco Pastoriza y el profesor Manuel Aguilar; desde las butacas, Juan Antonio Sacaluga, experto en internacional; Paloma Hidalgo, documentalista; David Picazo, responsable adjunto de cultura; y los veteranos en RTVE Paco Dige, Alicia Gómez Montano, Javier Sáez, Miguel Adrover, Luisa Aleñar y Juan Cuesta) 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Página Suelta #17. Apartados de prensa virtuales, ¿periodismo o publicidad?

¡Ten cuidao! 
Con tanto click y clack te estás quedando tonto. 
Y si el futuro es quedarse sentado y muerto 
no voy a participar.
'Ten cuidado', de Mafalda.


La prensa está perdiendo un terreno demasiado explotado, en donde entran los debates de la imparcialidad, las discusiones de la verdad como concepto ontológico y demás cuestiones puristas sobre el periodismo; pero a la vez está ganando otro estrechamente relacionado: el de la comunicación política o corporativa.

Los periodistas tienen futuro. Las empresas nunca habían demandado tantos periodistas como ahora. La comunicación jamás había estado tan valorada como actualmente. El caso es que ese trabajo no es periodismo. Por eso, los periodistas tienen futuro como comunicadores, pero no como periodistas.

Yendo más lejos, muchas veces son usados como mano de obra basada en lo teórico, pues qué mejor que un periodista para saber qué es lo que de verdad interesa o necesitan los periodistas. Ciertamente, cada vez se introducen más asignaturas orientadas a la comunicación corporativa en los estudios de periodismo. Por algo será. Para alguien será.

Interiorizando mucho más en la cuestión, las salas de prensa virtuales se han convertido en el baluarte de todo periodista que no quiere moverse de su silla de trabajo. Cierto es que facilitan enormemente su labor, de hecho esto llega a ser innegable, pero por otra parte también favorece la comunicación de una información en muchas ocasiones superficial, y lo que es peor, enormemente interesada hacia la institución que la aporta.

Partiendo de que los documentos (notas de prensa, convocatorias, dossieres...) están a disposición de cualquier persona debido a que en la mayoría de los casos se puede acceder a ellos desde las páginas web de la organización o colectivo que los publica, no debe caber la menor duda de que siempre van orientados hacia un fin empresarial, de ganancia económica o de promoción. Precisamente por este hecho hay que saber muy bien analizar todos los archivos que están a nuestro alcance. Y no todas las personas están preparadas para ello.

Por eso, una interrogación gigante se abre cuando me despierto y nunca se llega a cerrar cuando me voy a dormir. ¿Son periodismo los apartados de prensa virtuales? ¿A quién están dirigidos: periodistas o público generalizado? ¿El fin que buscan persigue aquellas metas a las que siempre ha aspirado la información rigurosa?

Hagan sus apuestas. La bolita lleva rodando ya algunos años y parece que aún va a tardar en decidirse dónde parar. Yo no me decanto por ninguna de las opciones que se me vienen a la cabeza, pero una cosa tengo clara: estas cuestiones no se podrán afrontar sin experiencia ni conocimiento de causa. Me formo para poder encontrar una respuesta. Y estoy seguro de que, si esa respuesta no me gusta, lucharé por cambiar la realidad.

-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 15 de noviembre de 2017.-

sábado, 11 de noviembre de 2017

Las sombras que nunca están

Perdimos las palabras exactas;
la realidad superó nuestros sueños
y el eco mudo del grito más ensordecedor
sigue despertándome a media noche.

¿Dónde están las promesas
que siendo inocentes años atrás
forjaron una educación huérfana de sensatez?

Los muros nos encierran en prisiones interiores,
y ni ellos se ven
y ni ellas se sienten
a no ser que te haya picado el aguijón mortífero
de la revolución permanente.

Brindamos desesperados
nos unimos despojados
y las ensoñaciones solo reflejan
la soledad en la que nadie sabe estar.

Te buscaré por la calle,
te encontraré por la noche
y nos perderemos peleando contra las sombras
que nunca están
en la más absoluta oscuridad.

Gasolina, por Edward Hopper en 1940

martes, 7 de noviembre de 2017

Página Suelta #16. Sobre el internet de las personas

En el Anuario Estadístico de España de 2017, en su apartado de Ciencia y Tecnología (página 21), se puede apreciar cuánta gente utiliza ordenadores en su empresa, y también cuánta gente los utiliza conectados a la red de internet.

Cuadro donde se refleja cuántos trabajadores utilizan ordenador y cuántos lo hacen conectados a internet, disgregados en empresas con diferentes cifras de asalariados. / Fuente: Anuario Estadístico de España
Se observa también cómo los porcentajes apenas varían entre empresas con diferentes niveles de asalariados. ¿Podríamos trabajar sin internet? Ahora, la era en la que se encuentra trabajo a partir de plataformas con miles de candidatos y las ofertas apenas especifican lo requerido ni las condiciones del puesto; ahora, que no sabríamos dónde meternos si un día entero estamos sin internet.

Es más, el gran universo abierto gracias a esta herramienta también está dejando bajas por el camino. Me refiero a lo que internet ha propiciado: un ancla al puesto laboral. La gente trabaja ocho horas en una oficina, por ejemplo, y no sé cuántas más desde su casa o cualquier otra parte si, además de los ordenadores, tenemos en cuenta a los smartphones. Tal es el punto de exacerbación manifestado en Francia que, finalmente, se aprobó una ley en detrimento del envío de correos electrónicos de ámbito laboral fuera del horario de trabajo.

Los datos son claros. El 50,5% de los trabajadores de una empresa con 15 asalariados utiliza su ordenador para trabajar conectado a internet. A su vez, el porcentaje se mantiene en el 50,7 en una empresa de 300 trabajadores.

Bienvenidos a la era del internet de las personas.

-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 8 de noviembre de 2017.-

sábado, 4 de noviembre de 2017

Página Suelta #15. Sobre depender de quien quieres depender

Un tema fundamental en el periodismo es la dependencia, pues aunque la información se configura como derecho de cualquier individuo, no es menos importante el aspecto de que, al menos hoy en día, es un negocio. Y como todo negocio tiene unos intereses, unas limitaciones, una visión conceptualizada como esencial en cuanto a pérdidas o ganancias, y desde luego en el ámbito periodístico, algunas cuestiones que respetar.

Un momento de la presentación de 'Radical', en el Círculo de Bellas Artes de Madrid,
donde Blanca Martínez explica el espacio 'Visual 404'
Este tema se abordó en la presentación de 'Radical', el apartado cultural de la revista mensual El Salto, que con el subtítulo de 'Cultura, Pensamiento y Acción', clarifica el cariz comprometido de la sección. Este medio es bastante particular ya que depende económica y únicamente de los suscriptores, con los que mantiene un trato fluido a través de correos electrónicos y asambleas deliberativas en que cada cuál puede defender lo que cree mejor para la publicación. Pese a ello, no hay que pasar por alto la servidumbre de la que adolece: quien da dinero son los lectores, si no le gusta al lector, éste retira el dinero.

Entonces llegamos a la cuestión enraizada de la dependencia, tan necesaria en los medios de comunicación, y que se ve tan lejana en aquellas publicaciones que se pueden denominar como mainstream. ¿Qué queremos? y ¿cómo lo queremos conseguir? son las preguntas esenciales, a mi parecer, para diseñar así una hoja de ruta que cada vez sea más diversa, plural, pero que poco a poco vaya abarcando y haciendo el abanico de suscriptores más ancho. Como si una cosa llevara a la otra. A más suscriptores, mayor financiación para poder llevar a cabo piezas periodísticas más atrevidas y que gusten a más lectores que potencialmente son suscriptores.

Dada la frecuencia de publicación de este medio, es obligatorio recordar que los temas deben durar un mes en el cajón de una casa. Además, no se escribe con el fin de hacer una lectura fútil o volátil, sino algo asincrónico en muchos casos pero sin perder de vista la actualidad; teniendo como referencia opuesta el otro extremo, las publicaciones diarias de usar y tirar, de lectura rápida sin ni siquiera haber un intento de asimilación por el público.

Por ello, considero muy importante el quién, ¿a quién nos dirigimos? Y en la respuesta encuentro la razón de ser para participar en un medio de tal envergadura pero que a la vez también es propio de cada persona. El Salto está ideado para la lectura sosegada, analítica, tranquila, plácida. Al fin y al cabo, es esa gente la que también tiene que poner de su parte para atreverse a financiar algo nuevo, totalmente independiente de intereses económicos externos al medio. 

Ser consciente que, aunque el ritmo de vida actual es abrumador y estamos condicionados a consumir, ya no solo cultura o información, sino cualquier cosa de forma efímera, debemos apostar por proyectos que poco a poco van teniendo cabida en el espacio informativo alternativo, precisamente para eso, para que alguna vez lo que hoy significa alternativo (independiente, plural, con una estructura financiera diferente a la hegemónica, rompiendo esquemas en cuanto a temática de las piezas, comprometido con la sociedad...) deje de serlo para, por fin, convertirse en la normalidad.

Pero eso es imposible sin apoyos, así que está en las manos de cada persona elegir qué información quiere recibir y de cuál ser cómplice.

lunes, 30 de octubre de 2017

Página Suelta #14. Sobre que todo lo que sucede existe si nos atrevemos a buscarlo

Se suele decir que lo que no se publica en los medios no existe. Mentira. Las cosas existen si nosotros queremos que existan. Un ejemplo de ello es la exposición Magnum: Hojas de contacto. Centrada en la fotografía de la prestigiosa agencia, y resignificado este formato como baluarte de la instanteneidad  y lo fugaz, cobra más sentido que nunca.

Entrada a la exposición, en la Fundación Canal de Isabel II / ©Fundación Canal
Durante un repaso de los acontecimientos más importantes del siglo XX a través de los fotógrafos insignes de la historia (Robert Capa, Henri Cartier-Bresson, Inge Morath, Bruno Barbey, Cristina García Rodero...) podemos apreciar cómo lo que se publica existe, y lo que no, también. Centrada la temática de la exhibición en las denominadas hojas de contacto, una suerte de proposiciones por parte de los profesionales de la fotografía hacia los editores de los medios, se puede apreciar cómo la superación de los inconvenientes para entender algo en profundidad está al alcance de cualquiera.

Fotografía de Bruno Barbey en las revueltas parisinas de Mayo
del 68 junto con su correspondiente hoja de contacto / ©Magnum Photos
De acuerdo, las imágenes mitificadas son únicas, pues todos conocemos la cara del Che estampada en infinitos productos comerciales, así como las revueltas de mayo del 68 en París con la fotografía de los estudiantes, ataviados con chaquetas y pantalones de pana, portando en sus manos piedras y palos.

Pero nunca hay una fotografía sin hermanas. Hermanas que pueden no ser adecuadas para publicar en un momento concreto de la historia pero que sí lo pueden ser después. Síntoma de ello son las monografías de autores dedicados profesionalmente a inmortalizar la actualidad que, aunque en medios solo publicaron una o dos instantáneas, más tarde sacaron a la luz diversos volúmenes con todas las demás hermanas de aquella fotografía famosa de la que todo el mundo se acuerda.

Además, la mirada del gremio de los retratistas es esencial. Y sí, también es subjetiva, como cualquier mirada que se precie. Así lo contaba Philip Jones Griffiths, que alcanzó la cima tras publicar fotografías sobre las víctimas de la Guerra de Vietnam: "No inventé las fotografías. No las falsifiqué de ningún modo. ¿Son tendenciosas? Desde luego. Cuando miras por un visor, lo que decides ver es un hecho subjetivo".


A la izquierda, las hojas de contacto presentadas por Thomas Hoepker el 11-S, 
a la derecha, las que presentó Cristina García Rodero para uno de sus trabajos/ ©Magnum Photos

Es el espectador, el público, el pueblo en sí el que se debe interesar por saber qué hay más, qué sucede más allá de un breve instante que alguien, en algún lugar del mundo, se atrevió a  hacer eterno con su arma al cuello, la cámara.

Sea como fuere, nunca sabremos qué está pasando por la espalda del fotógrafo; ¿podréis seguir viviendo tranquilos con la incertidumbre?

jueves, 26 de octubre de 2017

Página Suelta #13. Sobre las dos culturas, los libros y un génesis de periodista cultural

Casi siempre hablamos de dos culturas. Una más elevada, reservada para mentes más sagaces, algunas personas elegidas capaz de desdeñar el verdadero significado de una creación cultural; y otra más baja, denominada de forma mayoritaria como popular, en donde se encuentra todo aquello que es consumido por la mayoría de las personas.

Y todos tenemos en nuestra cabeza cuál es mejor, cuál es peor, cuál nos gusta más y aquella de la que ignoramos más cosas, pero como sentenció Einstein, todos ignoramos algo pero no todos ignoramos lo mismo. Así sucede, por ejemplo, que la lectura antiguamente definía a la gente ilustrada y ahora apenas tiene ningún valor, en palabras de Francisco Rodríguez Pastoriza, eminente periodista cultural. Pero yendo a lo profundo de la cuestión, el mundo del libro se ha universalizado hasta límites insospechados. Ya no son un producto de lujo (salvo alguna edición que hace que la excepción confirme la norma), al alcance de unos pocos.
La presentación del libro 'Oficio de lecturas. Escritos de Periodismo cultural', del profesor y periodista Francisco R. Pastoriza, en la Facultad de CC. de la Información (UCM)
Todo ello se adereza con algunos debates paralelos, pues es innegable el papel de las editoriales o la industrialización de la cultura, así como que no se puede ignorar la controversia de ponderar por encima el interés económico a la calidad que cierta crítica, que por otro lado copan los mismos generalmente, otorga a una novedad que sale al mercado. Pero, ¿y la lectura? ¿Está reñida con los libros? Evidentemente no. Es fácil comprobarlo cuando viajas en metro, la mayoría está leyendo pero el mínimo porcentaje de esa mayoría lee un libro.

Así que quizá el debate no sea si se lee mucho o poco, o si la cultura es accesible a todas las capas sociales (que también hay que debatir estos aspectos), pero es posible que el tema central del debate estribe en qué se lee. Y ahí es donde los periodistas entramos. Como transmisores de cultura. Como comunicadores de una experiencia personal ante una obra de teatro, un concierto, una exposición o un poemario.

Pero tenemos que estar preparados. Ser conscientes de la importancia que se nos otorga respecto a la creación de nuevas opiniones. Conscientes y valientes para hablar de cosas desconocidas que aún están por descubrir. Conscientes y consecuentes con nuestras piezas periodísticas. Para ello las referencias son esenciales. Nombres altísimos como Borges o Todorov no se alcanzan a base de pruebas irresolutas, sino a base de pruebas que consigan delimitar el camino hacia el progreso a la hora de informar de actualidad cultural. Además, las nuevas tecnologías ofrecen diversos canales para poder escribir y hacerlo cada vez mejor hasta llegar al fin, hasta aquello que algunos escriben hasta con mayúsculas, su nombre es Estilo y se apellida Propio.

Está en nuestras manos equivocarnos.
Está en nuestras manos no dejar de mejorar.

Página Suelta #12. V Jornada de 'Los nuevos caminos del periodismo'

La mañana del día 25 de octubre el salón de actos de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid se convirtió en el escenario perfecto para hablar sobre el pasado, dar algunos consejos para disfrutar del presente y prepararse para el futuro en lo que a periodismo se refiere.

Tres grandes nombres de la comunicación en distintos formatos como son Nacho Carretero en prensa escrita; Santiago Donaire en fotografía; y Lucía Taboada en radio configuraron el cartel de las V Jornadas de los coloquios 'Los nuevos caminos del periodismo', realizados de manera anual. La charla estuvo perfectamente organizada y dirigida por Juan Calleja, periodista de el diario El País e Ildefonso Soriano, profesor doctor de la Facultad antes mencionada.

El primero en tomar la palabra fue Santiago Donaire, que con su acento jienense habló de cómo empezó en la profesión periodística. Desde sus raíces como licenciado en comunicación audiovisual, pasando por su posterior graduación en periodismo, hasta llegar a la actualidad. A día de hoy se gana la vida llevando a cabo distintos proyectos.

Por otro lado, reconoce que quién realmente le da de comer es la Agencia EFE, para quien trabaja asiduamente como colaborador, pero que eso también conlleva ciertas desventajas como tener que estar siempre ligado a la agenda setting y perder cierta autonomía. Pese a ello, Santiago también recupera la independencia que tanta libertad le da llevando a cabo proyectos de índole más personal, como el que próximamente se presentará sobre fosas comunes del franquismo en la ciudad de Valencia.

Con una increíble naturalidad, fue dejando ciertos retazos de lo que hoy día es la profesión, como cuando afirmó que "a los periodistas sin contrato y que se ganan la vida a base de colaboraciones en Twitter los llaman freelances, en Hacienda autónomos y en mi pueblo jornaleros". A su vez, hizo varias veces hincapié en la necesidad de la vocación en el periodismo, al esgrimir ciertas cualidades que siempre deberían ir acompañando al comunicador.

Algunas de ellas, se atrevió a asegurar, son la curiosidad, la humildad o la honestidad. terminó su relato llamando a la movilización para que la profesión del fotoperiodismo no desaparezca y terminó su locución arguyendo que "si el periodismo cada vez es más excluyente y exclusivo al final se convertirá en algo de lujo".

Poco después continuó Nacho Carretero, que someramente explicó sus inicios en el mundo periodístico pero centró más su intervención en el libro de reciente estreno Fariña, de 'Ediciones del K.O'. Nacho, reportero en El País, explicó que la perseverancia es una de las cualidades fundamentales a la hora de intentar lograr lo que se pretende en el ámbito del periodismo: "Tienes que estar dispuesto a escuchar cuatro veces no para conseguir que la quinta sea un sí".

Una pregunta del público le hizo reflexionar sobre la autocensura, que aunque en sus propias palabras él no era consciente de sufrirla muy a menudo, sí conocía colegas de profesión que habían tenido actitudes precisamente por miedo, en muchas ocasiones legítimas, tal y como defendió el periodista de Prisa.

Por último, intervino Lucía Taboada, presentada como periodista con un gran elenco de seguidores en Twitter, más de cien mil, y que centró su exposición en la importancia que están adquiriendo los podcast y todo lo que conlleva parejo, como las diferentes formas de escuchar la radio que se han ido desarrollando a través del tiempo.

Una interesante reflexión en torno a los formatos que el mundo digital ofrece a la audiencia que, indudablemente, está relacionado con nuevas realidades, como que "el podcast, al margen de la radio tradicional, tenderá a ser más individual, especializado, con muchas y mejores opciones", tal y como comentaba la periodista de la Cadena Ser. Asimismo, también remarcó que lo mejor de la radio es que te la puedes llevar a todos lados y que "los podcast necesitan ser pagados y tratados debidamente como piezas periodísticas que son".

De esta forma se dio por concluido el coloquio en el que estaba programada la presencia de Joshua Benton, director del Niemn Journalism Lab, que por problemas ajenos a él no pudo llegar a tiempo. Del mismo modo, los organizadores emplazaron al público, en su inmensa mayoría estudiante de la Facultad en la que tuvo lugar la charla, para asistir el año próximo a la correspondiente conferencia enmarcada en el ciclo 'Los nuevos caminos del Periodismo'.

martes, 24 de octubre de 2017

Página Suelta #11. Sobre la nueva forma de crear comunidad

Es interesante analizar, a nivel sociológico, los hábitos de consumo de las personas. En un sector muy sesgado, como son los jóvenes universitarios de Madrid, destaca la preponderancia de la utilización de plataformas de pago, aunque alguna con versión gratuita y repleta de publicidad, tanto para vídeo como para música.

Yendo aún más lejos, conviene pararse a pensar cómo esto repercute en el día a día, en la interactividad social y los hábitos que ahora, parece, se empiezan a derrumbar. De un total de 167 encuestados, 106 escuchan más música en Spotify que de cualquier otra forma, relegando otras opciones como música descargada, en CD o en conciertos. Por otro lado, 104 personas aseguran ver más películas en plataformas como Netflix o HBO que en DVD o en salas de cine. Esto conlleva a que el 63.9% en el primer caso y el 62.3% en el segundo prefieren plataformas de consumo cultural que en otros sectores de la población, generalmente más avanzados en edad, no saben de qué trata o ni siquiera conocen.

Constatamos así una brecha en la que, seguramente, nuestros padres estén al otro lado del abismo. Además, todo ello repercute en la sociabilidad de la gente. A cuanta más oferta y más variada, más distinción habrá entre unos y otros. Sin meterme a analizar si esto es bueno o malo, es cierto que considero adecuado reflexionar en torno a antiguos ritos, como ir los fines de semana con el círculo de amistades al cine y estar una noche en familia viendo una serie que a todos entretenía. Cosas, al fin y al cabo, que se irán perdiendo.

Amparadas estas estructuras en ofertas que a primera vista parece que es imposible de rechazar, nos alejan de la vida comunitaria, consumiendo cada persona sus gustos preferentes de forma individual, lo que llevará a que en los círculos sociales los temas de conversación se dispersen entre aquél que ha visto el último capítulo de la serie de moda y aquél otro, que aunque quizá por motivos más válidos (esto dará totalmente lo mismo a ojos de los demás), no lo haya hecho.

Es pronto para llegar a conclusiones, pero la realidad puede tornar  la forma en que nosotros lo elijamos. Si seguir consumiendo o disfrutando de la cultura en grupo (muy poca gente va a un concierto sin nadie que lo acompañe) o continuar con esta conducta que poco a poco nos separará de muchos para solo unirnos a unos pocos.

-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 25 de octubre de 2017.-

Consumo cultural: entre lo nuevo y lo clásico

Uno de los datos que más nos ha sorprendido es el presupuesto que destinan al mes a la cultura los encuestados, que alcanzan la cifra de 167. El 27% asegura que se gasta entre 10 y 15 euros mensuales mientras que sólo ocho personas destinan más de 30 euros al mes en actividades culturales. Unas cifras que se corresponden con el escaso éxito que tienen el teatro y los espectáculos entre los encuestados (el 64,5% reconoce que no suele asistir a este tipo de eventos). El precio medio de este tipo de espectáculos suele salirse del precio medio que están dispuestos a gastarse al mes.
El dato preocupante de estas encuestas es precisamente ese. Los teatros, los museos y las exposiciones se hunden, mientras que la mayoría de los encuestados dedican el tiempo a escuchar música o a ver películas o series. Aunque los datos que colocan al cine como la actividad líder en consumo cultural (un 59,3% de apoyos) y a la música como tercera en discordia (el 40,1%), esconden una triste realidad: el 64% de los encuestados escucha música a través de plataformas como Spotify y sólo el 31,1% va al cine a ver películas.

Las plataformas digitales desplazan a la experiencia en directo

Una de las tendencias que llaman la atención es que las plataformas digitales han tomado el relevo de las experiencias en directo tanto en el mundo de la música como en el mundo del cine. Aunque desde hace unos años las salas de cine y los conciertos han experimentado una tendencia a la baja, la caída de público ha sido más notable en los últimos años con la llegada de plataformas como Netflix, HBO o Spotify.
La mayoría de los encuestados suele ir una vez al mes al cine y un 34,7% reconoce que no suele ver películas en pantalla grande. El 62,3% de los encuestados están abonados a plataformas online de cine o series. Una tendencia que demuestra que los encuestados prefieren un consumo “a la carta” que se adapte a sus necesidades a unos precios económicos. Recordemos que la media mensual que se gastan la mayoría de los encuestados ronda los 15 euros.
Una tendencia similar sigue el mercado de la música. Mientras que el 64,1% de los encuestados consume música con plataformas online similares a Spotify, sólo el 15,6% asiste regularmente a conciertos y sólo el 18% sigue comprando la música en formato analógico.

El papel sigue siendo líder

La tendencia que siguen el cine y la música, con su progresiva conversión a lo digital, no la siguen los libros. Los encuestados siguen eligiendo el papel como el mejor formato para leer (lo hace el 76%), una actividad que, recordemos, se coloca como la segunda para nuestros encuestados. Aunque la Encuesta de Hábitos y Tendencias Culturales en España del Ministerio de Cultura apuntan que leemos bastante y el informe del Observatorio de la Lectura y el Libro señala que leemos cada vez menos, casi la mitad de los encuestados reconoce que lee a diario. Sólo siete aseguran que no suelen leer nunca y ocho señalan que leen sólo cuando es estrictamente necesario (para trabajos de la facultad o por razones profesionales).

Cómo se informan sobre los eventos culturales...

Cuando tratamos la forma que tienen las personas consultadas de informarse sobre los eventos culturales de su ciudad, obtenemos que un 70,7% opta por informarse a través de internet, seguido de las redes sociales con un uso del 64,7%. Otra de las opciones más mencionadas es la recomendación de amigos y conocidos con un 49,1%. Las vía menos empleada para informarse sobre las actividades culturales es la agenda cultural con apenas un 0,6%.

Análisis realizado junto a Matías de Diego, Jorge Villamil, Guillermo Rodríguez, Miguel Ángel Guillén, Mireia López-Sánchez, David de Gustin, Javier Sánchez y Clara Arias para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura', presentado el día 25 de octubre de 2017.-

martes, 17 de octubre de 2017

Página Suelta #10. Crítica a la única cifra

Supongo que todo el mundo quiero conocer más sobre el entorno que le rodea. Supongo, aunque ya no estoy tan seguro, de que todo el mundo gestiona la información de forma meditada y sosegada; pues no hay otra forma de interiorizarla.

Y digo que ya no estoy tan seguro porque en el universo del click, la instantaneidad, el retuit y el me gusta ha desgastado todo eso que envuelve a una noticia, acontecimiento, hecho relevante... Por eso nos atrae un titular grandilocuente, en plan: "Solo el 15,2% de las personas que se quedaron en la primera etapa de educación secundaria van a la biblioteca, frente al 40,5% de los que tienen alguna educación superior".

Creo que es algo que hay que contar, desde luego, pero siempre sin conformarnos en lo somero, lo superficial, y si me dan alguna licencia que otra, también lo superfluo. ¿Por qué ocurre eso? Un dato no significa nada sin otro dato, y tampoco vendría nada mal edulcorar la información con alguna que otra historia personal detrás (¡Basta ya de estudios cuantitativos!). Un dato es una visión muy parcial de la realidad. ¿La cosa cambiaría si se dijera el número de las personas que se quedaron en la primera etapa de educación secundaria pero que se vieron obligadas a ponerse a trabajar en edades tan tempranas? Pues no lo sabemos. Y exactamente, para saberlo, necesitamos el dato.

Es curioso, volviendo al ejemplo que nos envuelve, cómo en cualquier actividad cultural (ir a museos, lectura, teatro, cine...) siempre podemos encontrar más gente con una educación superior que con una inferior. ¿Es por ello el ámbito cultural elitista? Seguramente no, pero necesitamos más datos para descifrar la incógnita. ¿Acaso es que los que se quedaron en la educación secundaria tienen peores trabajos y en su tiempo libre están más cansados para hacer este tipo de cosas? Seguramente sí, pero necesitamos más datos para despejar la duda.

Por eso, como en tantas otras cosas, una única cifra apenas nos dice nada. Hay que ir más lejos, no parar de preguntarse un por qué, descubrirlo, contrastar, comunicarlo después. Pero una sola cifra jamás se puede usar como fin, sino que tiene que ser el medio, para que con otras cifras formen una realidad heterogénea. Para que formen la realidad.


-Texto escrito para la asignatura 'Periodismo especializado en ciencia y cultura',
presentado el día 18 de octubre de 2017.-

lunes, 16 de octubre de 2017

[El Joven Tintero] La obra de Alphonse Mucha, padre del Art Noveau, hospedada por unos días en el Palacio de Gaviria

El nombre de Alphonse Mucha (1860 – 1939) quizá no es muy conocido entre el público general, pero sí su 
estilo inigualable. Inventor del Art Noveau, vivió situaciones un tanto turbulentas debido a la situación política y bélica de Europa, además de tener un marcado acerbo patriótico hacia Moravia meridional, su país natal.  El Palacio de Gaviria acoge hasta el 25 de febrero de 2018 una retrospectiva por este personaje tan característico del arte en el siglo XX.

La exposición hace un recorrido por las facetas más marcadas del artista tocando todos los temas e inquietudes que le acompañaron durante su vida. Comenzando con su estancia en París, se proyecta un camino que pasa por su época de creación para las masas, su rostro más cosmopolita, la misticidad que inunda alguna de sus obras y su sentimiento patriótico, para terminar en el lado filosófico del que también hablan sus creaciones.

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